Entrevista a Jesús Tamayo Sánchez

By 11 de septiembre de 2020Entrevista

“Es importante estar abierto a descubrir la grandeza que hay en cada persona”

Jesús Tamayo Sánchez es el director presidente de Proyecto Hombre en Córdoba desde 2017. Partía para esta función con un buen bagaje formativo como educador en la Barriada de las Moreras y a esta actividad sumaba una amplia formación universitaria, que no ha cesado desde que llegó a esta institución que rescata vidas de la adicción. “Nos importan las personas”, dice rotundo. Detrás de cada caso hay una historia personal, una causa. En esta entrevista, Jesús Tamayo, nos acerca al día a día de un proyecto que es mucho más que una comunidad terapéutica

¿Cómo podría definir la “filosofía” de este proyecto para la curación de adicciones?

Nos importan las personas. Detrás la sintomatología comportamental, existe una historia y una casuística. La adicción en sí es el síntoma de la problemática que reside en la persona. Creemos en la posibilidad de cambio de la persona, en la posibilidad de ser autónoma y de proyectar su vida por un nuevo camino de aportación y contribución a los demás. Es importante estar abierto a descubrir la grandeza que hay en cada persona.

¿Cómo llega a vuestro centro la persona que quiere salir de la dependencia de sustancias?

Llega por diversos medios. La mayoría lo conoce por “el boca a boca”, otros por los medios de comunicación y hay quien encuentra nuestro teléfono en internet. La mayoría viene acompañada o motivada por el posicionamiento familiar, algunas personas porque han tocado fondo.

Tras la pandemia estamos acogiendo a muchas personas que carecen de recursos económicos, ni familia ni entorno que pueda apoyarle. Aun así el perfil del curso 2019 / 2020 sigue presentando una media de vidas aparentemente estables para quienes solamente quienes se encuentran en un entorno más cercano, reciben conductas o situaciones y expresiones que llaman la atención.

¿Qué papel tiene en este ingreso la familia?

La familia que acompaña, desempeña un papel fundamental como “co-rerapeuta”, son acompañantes y veladores de la continuidad de los procesos terapéuticos fuera de nuestros recursos.

¿Qué valores priman en el trato con los pacientes?

Empatía y honestidad, humanismo, solidaridad, compromiso, acogimiento, esperanza, profesionalidad, transparencia,

motivación y trabajo en equipo, participación del voluntariado. Los estatutos de nuestra fundación están basados en los valores del evangelio.

¿Hay más adicciones ahora que antes?¿empiezan a edades más tempranas?

La variedad de adicciones con o sin droga es disparatada, reafirmando lo que comentamos de la necesidad de cubrir varios existenciales y distraer de problemáticas personales con conductas que dan este resultado, creando necesidades falsas para encontrarse felices o simplemente “sobrevivir”. La edad de inicio en los últimos 5 años parece haberse asentado, aunque dependiendo de la conducta a la que nos refiramos puede tender a aumentar el volumen de jóvenes de esta esta edad.

“Nuestros estatutos se basaron en los valores evangélicos, dando lugar a que no se pregunte por el color de la piel, la condición de fe, ideología política ni estatus personal a ninguna de las personas que se nos acercan cada día a pedirnos ayuda”

¿Quién impulsó este proyecto en Córdoba?

En Córdoba Sor Amalia, Hna. Mercedaria, repartiendo comida en zonas de alta necesidad, vivía de cerca la delincuencia causada por las adicciones. Encontró el programa Proyecto Hombre como la solución para todo esto y reunió a las personas necesarias para impulsarlo, de entre las cuales destaca P. Lázaro, trinitario que abrió camino desde el inicio en nuestra provincia y supo mantener por más de 20 años, de los 25 que llevamos en marcha.

¿Qué tiene que decir la fe cristiana ante el reto de sacar dela adicción a estas persona?

La realidad es que cuando hablamos de la necesidad de ”curar”, es importante que miremos cual es el pan que se necesita que compartamos, a quién y para qué tendemos la mano a quien lo necesita. Quizás el vernos como protagonistas de la curación de otros debamos sustituirlo por la gracia de descubrir cómo crecen los demás y regocijarnos en haber contribuido a esto desde el acompañamiento amoroso y responsable, desde la mejor profesionalidad al servicio del otro y desde la coherencia personal. De esta manera permitimos a cada uno ser protagonista de su propia vida y recorrer por sí mismo/a el camino descubriendo los valores de los que vivimos con los demás, diferente a vivir junto al resto.