Skip to main content

Entrevista a María José Muñoz, autora de “Páginas de Piedra”

By 9 de diciembre de 2021766, Entrevista

«Las catedrales son libros vivos para leer nuestra historia»

“Páginas de Piedra” es el título del libro que la directora de la biblioteca y museo diocesanos, María José Muñoz, acaba de presentar en el imponente marco de la Mezquita-Catedral de Córdoba. Este libro es un recorrido por los grandes templos españoles que sintentiza todo el amor de la autora a los templos y con el que quiere descubrirnos la identidad de las catedrales, Iglesia Madre que permanecen viva y nos desvela su identidad a través de la liturgia. Un hogar que trasciende la monumentalidad y belleza de sus paredes

¿Cuál es el origen de este libro publicado por PPC de SM?

Realmente fue muy básico, me embarqué en este proyecto sin saber hacia dónde iba. Fue un encargo de Antonio Roura de la Revista Religión y Escuela, de la editorial PPC, que quería hacer carteles con catedrales geográficamente cercanas; de los carteles surgieron unas fichas sobre algunas de ellas, les pareció interesante y me propusieron el libro. Me alegré mucho de asumir el encargo, valiéndome de mi formación como historiadora del arte. Soy una enamora de las catedrales, tengo que ver todas las catedrales; me gusta perder el tiempo en cada detalle,  saborearlas y eso me empujó a asumir el libro que ha resultado ser una aventura maravillosa.

¿Qué lenguaje nuevo para interpretar catedrales aporta este libro?

Las catedrales tienen un lenguaje muy explícito, el problema es que obedece a códigos que hoy no entendemos. Me parece muy interesante decodificar ese lenguaje porque este ejercicio se convierte en un atractivo para cualquiera, no solo para los que como yo, somos unos enamorados de las catedrales. El lenguaje de signos y símbolos tiene un atractivo en sí mismo, hay que estimular a su conocimiento, hay que escucharlas, porque las piedras hablan. Estamos rodeados de ruido y este libro busca, más que un análisis exhaustivo o escudriñar las catedrales, disfrutarlas, escudriñarlas, vivirlas y desde esas claves se deriva el análisis.

Cuando se presenta una Catedral solo como joya arquitectónica o artística pierde parte de su inmenso valor, ¿cómo podemos adentrarnos en otros detalles que nos hagan comprenderlas mejor?

Me parece que la clave está en no convertirnos en consumidores porque terminamos con la parte más interesante de la visita. Hay que entrar en el lenguaje de la liturgia, no se puede explicar una catedral sin adentrarnos en la liturgia porque toda la arquitectura se ha configurado en   función de la liturgia, así como los usos de los espacios y las funciones de cada elemento nos da la imagen de unidad que es también imagen de comunión de la Iglesia. La presencia del silencio y la belleza, de su misterio es algo que consigue codificarse si entramos en la contemplación, dejándonos abrazar por el monumento.

¿Qué detalle ha sido el más impactante de todos los que has captado en tus múltiples visitas a Catedrales?

Siempre que me dan a elegir entre Catedrales es para mí un aprieto, no soy capaz de decidirme a no ser por la mía, que es la Catedral de Córdoba, una de las más singulares y  maravillosas. De mi catedral me fascina todo, a parte de la nuestra, no soy capaz de destacar alguna, aunque admito que lo que más admiro es que las catedrales se manifiesten vivas. Son libros vivos, testigos de una historia que tienen mucho que contarnos. Hay muchas catedrales en las que la monumentalidad exquisita eclipsa el resto del edificio, mientras que otras más pequeñas, menos monumentales y turísticas no se presentan como una reliquia del pasado, se percibe que están vivas y miran al futuro.

¿Cuál es la identidad de una catedral?

Una catedral es una Iglesia Madre, referencia para el resto de templos de una ciudad. Es un libro y testigo vivo, y es algo que tiene interés aunque no seas creyente; para entender una catedral tienes que apelar a todo ese contexto, seas ateo o de otra religión. Para sumergirte en su identidad, tienes que sumergirte en todo lo que la ha configurado, sobre todo la Eucaristía, la celebración de los sacramentos, ese sentido de Iglesia Madre.

¿Qué sentido tiene para tu vida la catedral de Córdoba?

Para mí todo, es un ejemplo estupendo de lo que decía. Es un ejemplo de monumentalidad donde no prima ese aspecto. En una visita rápida puedes confundirte, pero quien conoce bien la catedral de Córdoba sabe que prima sobre todo la celebración de los sacramentos; se celebra cada día la eucaristía, está presente el Cabildo y no podemos olvidar que es sede del Obispo, sucesor de los apóstoles. Todo queda claramente manifiesto en nuestra catedral. Para mí es un hogar, mi casa; aunque pertenezca a una parroquia. He bautizado allí  a una hija mía, he visto a muchos amigos sacerdotes ordenarse allí y he participado muchas veces en la eucaristía.