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“La doctrina y ejemplo de vida de San Juan de Ávila están vivos para iluminar los caminos”

By 12 de marzo de 2021733, Entrevista

Diego Cañizares decidió acercarse a la figura de San Juan de Ávila a través de su tesina “Eucaristía y Resurrección en el Tratado del Santísimo Sacramento y en los Sermones de San Juan de Ávila”. Meses después de iniciar su estudio, la figura de San Juan de Ávila le ha “permitido encender con profunda devoción la importancia del divino sacramento en mi vida, ayudándome a ordenar mis planteamientos de fe”. Diego Cañizares es responsable de Relaciones Institucionales con las Cofradías en Ayuda a la Iglesia Necesitada

¿Qué te motivó a acercarte a la figura de San Juan de Ávila?

Mi motivación para acercarme a San Juan de Ávila reside en la importancia que para el Santo Doctor de la Iglesia Universal y para todos los cristianos constituye la Eucaristía y la Resurrección como pilares fundamentales de la fe cristiana. La Eucaristía y participación de la misma se constituyen como el bien más preciado del alma del cristiano que nos permite a través del sacramento de la penitencia aspirar a la Resurrección por el sacrificio expiatorio de Cristo que nos viene del ministro.

No hay gracia más hermosa que el amor sacrifical de Cristo por todos nosotros. Este hecho presente en todos los sermones del Santísimo Sacramento sobrecogieron mi alma y todo mi ser, entender esto de manos del Maestro Ávila me ha permitido encender con profunda devoción la importancia del divino sacramento en mi vida, ayudándome a ordenar mis planteamientos de fe. Ávila entendió esa gracia con el corazón y lo marcó para toda

su vida y sacerdocio y le permitió profundizar en la doctrina sacramental que nos trae a través de sus enseñanzas para nuestra vida cristiana hoy.

¿A qué fuentes has recurrido para la elaboración de la tesina “Eucaristía y Resurrección en el Tratado del Santísimo Sacramento y en los Sermones de San Juan de Ávila”?

A sus obras completas concretamente al Tomo III Libro del Tratado del Santísimo Sacramento y a sus obras Audia Filia y a sus Escritos Sacerdotales así como al estudio de personajes influyentes de la época en su vida que tuvieron una estrecha relación personal con el Maestro como San Pedro de Alcántara, San Juan de Dios, San Ignacio de Loyola, San Francisco de Borja, San Carlos Borroneo, Fray Luis de Granada o Santa Teresa de Jesús la que lo calificó como “Columna de la Iglesia”.

¿Consideras que su estudio es necesario para comprender la Iglesia de hoy?

San Juan de Ávila es un reformador de la Iglesia en un momento de necesidad y ante la crisis de la Iglesia de la época se erige como figura significativa del s. XVI donde destacó por su agudeza, ingenio, admirable memoria, sensibilidad y su incansable aplicación al estudio, la doctrina teológica y la sabiduría de sus consejos como guía espiritual, constituye un aire fresco que la iglesia necesitaba en esa época.

Todo ello, en nuestros días sigue constituyendo un activo para la Iglesia y nos permite formarnos a través de él en aspectos humanos, intelectuales, espirituales y pastorales que a través de sus escritos nos acercan a la Sagrada Escritura y a los padres de la Iglesia y nos sumerge en la espiritualidad cristiana, siendo así enviados renovados interiormente e invitados a salir a las periferias a proclamar el evangelio. No se trata su doctrina por tanto en unas circunstancias, históricas, sociológicas y culturales concretas sino que estas siguen siendo de actualidad y nos preparan para la comprensión de las estructuras eclesiales de hoy.

¿Qué aspectos de los sermones de San Juan de Ávila mantienen hoy su vigencia?

Todos ellos. Él sabe transmitir con seguridad el núcleo del mensaje cristiano y formar en los misterios centrales de la fe y su implicación en la vida cristiana, provocando la adhesión a Jesucristo y la llamada a la conversión en el amor a la Eucaristía junto a ello, el sacramento de la penitencia que nos acerca a la Resurrección interior al restablecerse la amistad con Dios.

¿Somos conscientes del valor que tiene el hecho de que sus restos reposen en Montilla?

No del todo, aunque cada día queda más patente el privilegio y la bendición que supone que el Maestro y Santo Doctor de la Iglesia columna de esta como lo califico Santa Teresa de Jesús y a través del cual quiso Dios engrandecer a España en un momento de su historia. Se constituye como referencia para todo el clero diocesano español e iberoamericano tenga su lecho en Montilla (Córdoba), ha de ser una alegría para toda la diócesis porque constituye el resurgir de la espiritualidad sacerdotal, el símbolo de la fraternidad de la unión con el presbiterio y un aliciente para la escucha y llamada de manos del Padre a nuevas y vigorosas vocaciones al sacerdocio para nuestro país.

¿Es San Juan de Ávila una figura inabarcable?

Sin duda, sí. En el nuevo milenio y con la vista puesta en la nueva evangelización  su doctrina y ejemplo de vida están vivos para iluminar los caminos y métodos y seguir infundiendo el ardor necesario a la Iglesia para anunciar  a Jesucristo, sus enseñanzas nos ayudan a todo el pueblo de Dios en el fiel cumplimiento de nuestra vocación con entrega, sencillez, humildad y valentía para vivir la radicalidad evangélica y vivir con verdadero agradecimiento la dimensión esposal de cada uno de nosotros con la Eucaristía por nuestra consagración, a partir del bautismo que nos constituye hijos adoptivos de Dios en Jesucristo y nos prepara para ser templo eucarístico.

La firmeza de la fe verdadera, el amor a la Iglesia, la santidad del clero, la imitación de Cristo y su fidelidad al Concilio constituyen la enorme y transcendental figura del Maestro para todos los cristianos, se ha de hacer presente en nuestras vidas y en nuestra sociedad a través de su doctrina y como ejemplo de impulso para las generaciones del nuevo milenio, como evangelizadores de la mano del Maestro Ávila.