“Dios ha estado grande con nosotros y estamos alegres”

By 30 de octubre de 2020714, Iglesia Diocesana

El Obispo dio gracias a Dios por estos diez años de servicio de la Diócesis a la prelatura de Moyobamba y por los voluntarios de Proyecto Ángel

La misa que cada domingo preside el obispo de Córdoba, monseñor Demetrio Fernández, en el templo principal de la Diócesis, tuvo el pasado domingo un carácter especial, ya que a la misma acudieron los sacerdotes que a lo largo de estos diez años han estado en la misión que la diócesis de Córdoba tiene en Picota, Perú.

Precisamente en el presente mes de octubre, se conmemora el décimo aniversario desde que la Diócesis comenzara su labor misionera en Moyobamba, por ello monseñor Demetrio Fernández quiso recordar los años que han pasado distintos sacerdotes de Córdoba en Picota y los frutos que ha dado esta misión como prolongación de la diócesis de Córdoba. “Cuántos momentos habéis vivido en Picota, queridos sacerdotes, cuántas veces os habéis visto sin recursos, sin fuerzas, sin aliento en el corazón y habéis invocado a Dios y ha venido en vuestra ayuda. Tomando estos diez años en consideración, podemos decir que Dios ha

estado grande con nosotros y estamos alegres”, aseguró el Obispo quien a su vez quiso agradecer el bien que ha hecho Dios a través del ministerio de cada uno de estos presbíteros.

Y es que, como resaltó el prelado, han sido muchas las personas que han conocido a Dios por medio del ministerio de los sacerdotes cordobeses y de las personas que han visitado estas tierras de misión: seminaristas, fieles laicos, médicos, misioneros… Asimismo, realizó una mención especial al Cabildo Catedralicio por la ayuda que ha prestado asumiendo como propia varias obras y tareas realizadas.

Dirigiéndose a los sacerdotes que han vivido en Picota, les manifestó su alegría y agradecimiento: “Sacerdotes, quedará el recuerdo feliz de haber dado parte de vuestra vida allí, ha valido la pena”. Un agradecimiento que también realizó el Obispo prelado de Moyobamba, Mons. Rafael Escudero, quien ha enviado una carta al Obispo para agradecer cuánto bien ha hecho Córdoba en la misión. La misiva fue leída en la celebración por uno de los primeros sacerdotes que partió a Picota, Juan Ropero.

En otro orden de cosas, el Obispo recordó a los “sin techo” en este día en el que la Iglesia y Cáritas tiene muy presente a todas esas personas que no cuentan con un hogar en el que vivir. “Hay gente que no tiene techo y vivir sin techo, como asegura Cáritas, mata; por ello, abramos nuestro corazón y démonos cuenta qué bonito es tener casa y qué triste es no tenerla”.

La celebración culminó con una bendición especial a los voluntarios que trabajan en el Proyecto Ángel a través de la Delegación de Familia y Vida acompañando a mujeres con un embarazo imprevisto o en dificultad.