“El Espíritu ha soplado fuerte”

By 8 de octubre de 2020711, Iglesia Diocesana

Cursillos retoma este fin de semana su actividad después del impacto del Covid-19, el cual hizo que se suspendiera la convivencia durante todos estos meses en la casa de San Pablo

La vida del movimiento de Cursillos de Cristiandad no puede parar. Son multitud las personas que demandan la necesidad de apoyarse en alguien que nos supera a cualquiera de nosotros, en Dios. Es por ello que el Secretariado de Cursillos de Cristiandad se ha lanzado a programar el nuevo curso con total normalidad, pese a las circunstancias que vivimos, siguiendo en todo momento las indicaciones sanitarias determinadas, y ha puesto en marcha nuevamente los Cursillos de Cristiandad en la casa de San Pablo.

Este fin de semana, del 10 al 12 de octubre, tendrá lugar el primer Cursillo del presente curso pastoral 2020-2021 en el que ya están inscritas el máximo de personas que a partir de ahora podrán asistir a los Cursillos de Cristiandad, un total de veinte personas. “Se han quedado numerosas personas en lista de espera y aunque la casa tiene capacidad para cuarenta personas, hemos decidido reducir a la mitad el aforo con el fin de cumplir con las medidas sanitarias”

explica Yolanda Muñoz, presidenta del Movimiento en Córdoba, quien anima a los cursillistas a acudir con “confianza”, pues la casa ha sido adaptada y dividida en diversos espacios para no agrupar a la gente en espacios únicos y se ha llenado de medidas higiénico sanitarias como son los dispensadores de geles hidroalcóholicos para una continua higiene de manos y productos de desinfección para todas las zonas de la misma.

Comienza así una nueva etapa para el movimiento cargada de ilusión, como bien han plasmado los miembros de Cursillos durante las últimas semanas en la campaña previa que han desarrollado a través de las redes cargada de color y mensajes de ánimo.

Lo hacen con el lema propuesto por el Secretariado Nacional, “Y se puso a caminar con ellos” (Lucas 24,15), un lema inspirador pues, según la presidenta, “si algo hemos experimentado en este tiempo es que el Espíritu ha soplado y ha soplado fuerte. Hemos tenido siempre la presencia de que el Señor en esos momentos tan extraños que hemos vivido durante la pandemia iba caminando con nosotros, nos hemos sentido acompañados por Él y hemos podido realizar uno de los pilares del movimiento como es el acompañamiento y el sentido de comunidad al poder hacer que otras personas vivan la experiencia y sigan caminando”.

La vida de este movimiento presente en la diócesis de Córdoba continúa y, aunque nunca se ha detenido puesto que durante los meses anteriores han trabajado su programación de manera online, quiere seguir creando una comunión con la confianza plena en el Señor y en que las cosas saldrán bien. “Saldremos reforzados de toda esta situación”, asegura Yolanda, quien anima a su vez a aquellas personas que lo deseen a vivir alguno de los Cursillos de Cristiandad que a partir de este fin de semana se podrán vivir en San Pablo.