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El martirio siempre y hoy

By 18 de octubre de 2021Iglesia Diocesana

AYUDA A LA IGLESIA NECESITADA

El martirio siempre y hoy

Por Trinidad Lechuga Varona

Directora del Secretariado para los Cristianos Perseguidos

El martirio ha existido siempre en la historia y existe hoy en pleno siglo XXI, así lo expresa el Papa Francisco: “Hoy, hay más mártires que en los primeros siglos” y San Juan Pablo II:¡Los mártires son tantos! Su recuerdo no debe perderse, más bien debe recuperarse de modo documentado. Los nombres de muchos no son conocidos; los nombres de algunos fueron manchados por sus perseguidores, que añadieron al martirio la ignominia; los nombres de otros fueron ocultados por sus verdugos, ¡conózcanse ya!, ellos son testigos de la gran causa de Dios en el siglo del ateísmo.

La fundación pontificia Ayuda a la Iglesia Necesitada, cuya labor es servir a la Iglesia católica en su labor evangelizadora en todo el mundo, prioritariamente en las comunidades más necesitadas, discriminadas o perseguidas, es testigo de martirios actualmente, en muchos lugares del mundo. Desde la fundación ayudamos a todos estos cristianos discriminados, perseguidos o martirizados y a sus familias y comunidades. También intentamos mostrar al mundo su testimonio para poder descubrir nosotros “la Fuerza” que los acompaña.

Acerquémonos pues a estos cristianos, nos dice El Papa Francisco

“Hoy tenemos que pensar en aquellos que están siendo perseguidos. Hacer que nos sientan cerca y sientan nuestro cariño, nuestra oración y nuestras lágrimas”, “Los mártires nos ayudan con su ejemplo y su intercesión a no ser cristianos de barniz, sino cristianos sustanciales” 

Para hacerlo, lo primero que nos podríamos preguntar es ¿quién son estos mártires y que nos testimonian? En realidad los mártires suelen ser personas “normales” que aman la vida, no quieren morir, aman a las personas, aman al Señor con toda su mente y corazón; son personas que han experimentado la capacidad que tiene Cristo de llenar el corazón del hombre de paz, alegría y esperanza, han descubierto el sentido de porque vivir y porque morir; ellos viven y mueren por amor a Cristo. Nosotros lo que percibimos en estos mártires es una fortaleza extraordinaria para vivir las circunstancias tan duras a las que son expuestos, sin renunciar a Cristo. Ellos mueren siempre perdonando a sus verdugos. Saben que cuando mueren no mueren porque les espera el Amor de su vida.

Para conocer la situación de todos estos cristianos Ayuda a Iglesia Necesitada edita a nivel internacional el Informe de Libertad Religiosa, cada dos años y traducido a 6 idiomas, que analiza el grado de cumplimiento o respeto de este derecho humano en todos los países del mundo y en el que podemos constatar las zonas donde existe martirio hoy.

www.ayudaalaiglesianecesitada.org/informe-libertad-religiosa

Han sido varios los fotógrafos a lo largo de la historia, que han captado, por diferentes circunstancias, la mirada, la postura, el gesto…de estos mártires justo minutos antes del martirio. A cualquiera puede impactar esas imágenes y hacerle pensar ¿Cómo es posible que en esta situación un rostro humano pueda permanecer con esta paz y entereza “sobrehumana”

En esta imagen vemos a Gaber Mounir Adly Saad, mártir copto, decapitado en una playa de Libia en 2015 junto a sus 20 amigos mártires. Además de la imagen tenemos el video del martirio, que fue grabado por sus verdugos y por ello podemos leer en sus labios el susurro de sus últimas palabras: “Ya Rabbi Yasou” “Oh, mi Señor Jesús” y pararnos en ver su rostro. Al igual que él, sus amigos martirizados, en su último suspiro pronuncian “Yasou” que significa Jesús. El rostro de Gaber nos habla de cómo Dios no nos abandona nunca, recordándonos esas palabras de Jesús “Y sabed que yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo” San Mateo (28,20)

Mons. Antonios Aziz Mina nos explica “Al igual que los primeros mártires, estos mártires coptos, se han confiado en las manos de Aquel que poco después los iba a recibir. Y así han celebrado su victoria, la victoria que ningún asesino les podrá arrebatar.”

La fuerza que han demostrado los mártires siempre, sólo puede explicarse como una gracia especial recibida de Dios en los momentos supremos son Testigos de cómo siempre triunfa la gracia.

De la misma manera que conocer las vidas de los mártires nos muestra la grandeza de Cristo, también lo hace conocer la respuesta de sus familiares. Así la madre de uno de los mártires coptos, Muna, (madre de Malak Ibrahim), nos dice a los pocos días de la muerte de su hijo: “No maldecimos antes ni maldecimos ahora a los ejecutores. Rezamos a Dios para que preserve sus almas, para que conozcan el camino de la verdad” o Ibtisem, la joven viuda de Samuel Elahom nos dice

“Le doy gracias a Dios por el hecho de que muriera en nombre de Cristo. Mis hijos estarán muy orgullosos de su padre. Nadie es capaz de cambiar el destino, todo está en manos del Señor. Él me da fuerzas para criar a mis hijos para que sean personas dignas. Mi marido está muerto físicamente pero su alma sigue con nosotros.”

El martirio pues manifiesta claramente la presencia de Cristo resucitado aquí y ahora. Los mártires de antaño y de hoy manifiestan que Él sigue presente, el mismo de hace 2000 años, porque solo se puede amar a quien está vivo y presente. Desde la fundación de Ayuda a Iglesia Necesitada pedimos a Dios que todo esto nos interpele y podamos seguir ayudándoles y ellos ayudándonos a descubrir mejor el Tesoro que ellos ya encontraron.

“Los mártires suelen ser personas “normales” que aman la vida, no quieren morir, aman a las personas, aman al Señor con toda su mente y corazón”