“La Iglesia tiene derecho a educar la integridad de la persona”

By 27 de noviembre de 2020718, Iglesia Diocesana

El obispo de Córdoba mostró su apoyo a directores y profesores de la Fundación Diocesanas de enseñanza “Santos Mártires” ante los “vientos muy contrarios” que representa la aprobación en el Congreso de los Diputados de la ley de Enseñanza, la conocida como “ley Celaá”

En la Catedral, durante la homilía, monseñor Demetrio Fernández también ofreció a los docentes el apoyo de la Conferencia Episcopal Española que durante su sesión plenaria “ha tratado el tema a fondo” y ha trasladado a las autoridades competentes la postura de la Iglesia. Una posición que no radica en “salirnos con la nuestra en contra de la suya” porque no había que haber planteado esta distancia de posiciones, explicó, sino que se trata de atender el “derecho de la Iglesia a educar, queremos educar, defendemos el derecho a la educación” y añadió que “si no se nos permite será conculcar un derecho fundamental”.

En la solemnidad de Cristo Rey del Universo, el obispo de Córdoba subrayó que “no podemos entender una ley que excluye, que confunde sociedad con Estado, no admite la enseñanza a discapacitados ni la educación diferenciada y la desconcertada queda tambaleando: realmente es una ley dictatorial”. El Obispo defendió la libertad religiosa también en la enseñanza o “¿se nos va a prohibir respirar en católico?” se preguntó.

Este es un momento importante, prosiguió el Obispo porque “está la ley en trámite y tenemos a nuestro favor dictámenes de los tribunales y la Constitución, por tanto

defendamos los derechos de los niños adolescentes y jóvenes y de sus padres, de la sociedad y de la Iglesia, que tiene derecho a esta tarea de la educación integral de la persona”.

Por último, el Obispo se dirigió a los profesores para “acertar en cada momento para poner al servicio de colegios lo mejor de nosotros mismos, como venís habiendo, para hacer una gran aportación a la sociedad con la enseñanza que la Iglesia imparte en sus propios colegios, que mejorarán en función de nuestra propia vivencia cristiana”. Terminó pidiendo en la solemnidad de Cristo Rey que la ley les permita “seguir ejerciendo esta libertad”.