“Permaneced en la fe de la Iglesia”

By 2 de octubre de 2020710, Iglesia Diocesana

El acto de inauguración del curso académico del Estudio Teológico “San Pelagio” y del ISCRR “Beata Victoria Diez” comenzó con la celebración de la eucarística presidida por el obispo de Córdoba en la Capilla del Seminario seguido de la presentación del curso, la Lectura de la Memoria del curso 2019/2020 y la intervención del representante de la Universidad Eclesiástica “San Dámaso” de Madrid.

La lección inaugural corrió a cargo del sacerdote Antonio Navarro Carmona que disertó sobre la relación de la mística española del siglo XVI con los escritos de Ibn `Abbād de Ronda a la luz de la hipótesis del sacerdote Miguel Asín Palacios, cuya obra se centró en encontrar la relación entre el Islam y el cristianismo en las primeras décadas del siglo XX. Tras la conferencia, el Obispo de Córdoba dio por inaugurado el curso y se entonó el canto de la Salve.

Eucaristía presidida por el Obispo

En la festividad de los santos Arcángeles, que “nos hace caer en la cuenta de que estamos siempre ayudados por Dios”, el Obispo se dirigió a seminaristas, profesores, formadores y religiosos en la homilía de la eucaristía con la que se inauguró el curso académico 2020-2021.

A todos deseó que los Santos Arcángeles los lleve por el camino de la paz y la santidad porque  su protección “ha de servir de impulso y alegría” al inicio del curso académico, indicó el Obispo de Córdoba, que citó a San Juan de Ávila para versar el momento en que el Santo Maestro es preguntado sobre el conocimiento de una “buena noticia”, a lo que San Juan de Ávila respondió “que el verbo se ha hecho carne”. “Esa es la única noticia, lo demás es todo pasajero”, subrayó don Demetrio.

El Obispo alentó a permanecer en la fe de la Iglesia porque “eso nos dará una gran paz y a partir de ahí estudiar y profundizar en la fe de la Iglesia” y señaló que la profesión de fe que se realizó al final de la misa no es un simple  rito sino que “tiene el valor de recordarnos a todos  que nos alimentados de esta fe que profesamos con corazón y vida y no quisiéramos apartarnos ni un ápice de esta fe, que viene desde los apóstoles a través del magisterio de la Iglesia” .

En su alocución, monseñor Demetrio Fernández animó a la ilusión y el trabajo ya que “ha comenzado un curso nuevo, para algunos el primero, para otros el último, cada uno está en una situación cronológica diferente, pero la comunidad del seminario comienza invocando al Espíritu Santo: que venga e ilumine nuestros corazones y los mueva para hacer el bien”.

Un curso es siempre es un estímulo de esperanza, aseguró el Obispo “aunque no sabemos qué nos tiene preparado Dios para este curso que comienza, pero sin duda nos dará muchos dones y momentos de aspiración sincera a la santidad y progreso en el del Señor y en el camino hacia el sacerdocio”.

En el contexto de pandemia que padecemos el Obispo abogó por comenzar el curso con mucha ilusión “desde el primer día”, a pesar de la crisis sanitaria que “pasará cuando tenga que pasar, pero siempre tendremos la ayuda de Dios” por lo que invitó a los seminaristas a ser “traperos del tiempo” que arrancan de donde pueden tiempo para el estudio, la oración, la convivencia y la pastoral.