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ESPIRITUALIDAD

Uno de los núcleos de estudio de la tercera jornada del III Congreso Internacional Avilista fue la espiritualidad según San Juan de Ávila.

De las ponencias dedicadas a profundizar en la materia se encargaron Antero Pascual Rodríguez, rector del Seminario Metropolitano de Sevilla; Jesús Pulido Arriero, director del secretariado de la Comisión Episcopal para la Doctrina de la Fe; y Pere Montagut Piquet, director espiritual del Seminario Conciliar de Barcelona.

La mañana comenzó con el rezo de Laudes en la Santa Iglesia Catedral y la celebración de la eucaristía, presidida por Monseñor Jesús Vidal Chamorro, obispo auxiliar de Madrid. El prelado durante la homilía recordó que “el seguimiento de Cristo en la vocación está en la obediencia” por lo que “el camino para liberar al hombre está en enseñarle el camino de la obediencia a Dios”. El Obispo auxiliar de Madrid incidió que “hay que vivir la vocación, de obispo, sacerdote, consagrado o laico, en la forma de Cristo”.

La mañana comenzó con el rezo de Laudes en la Santa Iglesia Catedral y la celebración de la eucaristía, presidida por Monseñor Jesús Vidal Chamorro, obispo auxiliar de Madrid. El prelado durante la homilía recordó que “el seguimiento de Cristo en la vocación está en la obediencia” por lo que “el camino para liberar al hombre está en enseñarle el camino de la obediencia a Dios”. El Obispo auxiliar de Madrid incidió que “hay que vivir la vocación, de obispo, sacerdote, consagrado o laico, en la forma de Cristo”.

El canónigo de la Santa Iglesia Catedral, Antonio Llamas, moderó la mesa en la jornada centrada en la espiritualidad. La primera ponencia, a cargo de Antero Pascual Rodríguez, estuvo centrada en la dirección espiritual en el oficio pastoral, que forma parte del núcleo de la esencia del sacerdote.

San Juan de Ávila, según explicó, entiende que “el sacerdote se realiza en la medida en que tiene como condición sacerdotal encaminar las almas hacia el cielo” e incidió en que “no habría ministerio sacerdotal ni se podría entender la figura de San Juan de Ávila, sin tener en cuenta el acompañamiento a otros a encontrar el rostro de Cristo y a ser partícipes de su gloria”.

Por su parte, Jesús Pulido, en su conferencia explicó que es una novedad de San Juan de Ávila hablar de la oración de intercesión, que la realiza el sacerdote, principalmente en la celebración de la eucaristía. La vida del sacerdote “tiene unas exigencias para su vida personal, sobre todo tener una vida de oración y que su vida material vaya acorde con lo que ofrece en la eucaristía”, argumentó.

Pere Montagut terminó el núcleo de espiritualidad. El sacerdote reconoció que la espiritualidad es “un estímulo de renovación” porque San Juan de Ávila supo vivir la entrega propia de los sacerdotes desde el presbiterio secular y pudo experimentar una fuerza mística interior que lo llevó a un amor a la Iglesia.