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“Los sacerdotes y fieles nos sentimos interpelados por San Juan de Ávila”

Jesús Pulido Arriero, director del secretariado de la Comisión Episcopal para la Doctrina de la Fe

Hablar de la oración de intercesión es una novedad de San Juan de Ávila, que la realiza el sacerdote principalmente en la celebración de la eucaristía, donde ofrece y se une a la oración de intercesión de Jesucristo.

Eso tiene luego unas exigencias para su vida personal, sobre todo tener una vida de oración y que la vida material vaya acorde con lo que ofrece en la eucaristía, es decir, ofrecerse él también, dice San Juan de Ávila, incluso su hacienda y su persona si Dios le quisiera aceptar en unión con la pasión de Cristo.

Para todos los sacerdotes que nos acercamos a los escritos del Patrón del Clero Secular español nos sentimos interpelados en nuestra forma de celebrar, de vivir, de orar, y no solamente los sacerdotes, sino todos los fieles cristianos. En su época habla del sacerdocio común de los fieles, que es la capacidad que tenemos todos de ofrecer a Dios nuestra vida y ofrecerles las acciones de cada día.