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“Pidamos a Dios sacerdotes santos como San Juan de Ávila”

El Cardenal Arzobispo de Barcelona y Presidente de la Conferencia Episcopal Española, monseñor Juan José Omella, presidió la santa misa en la Basílica de San Juan de Ávila en el marco del III Congreso Internacional Avilista

El Congreso alcanzó su fin con la celebración de la eucaristía en la Basílica de Montilla presidida por el Cardenal Arzobispo de Barcelona y Presidente de la Conferencia Episcopal Española, monseñor Juan José Omella.

La celebración comenzó con el saludo del obispo de Córdoba a los presentes, entre los que se encontraban el obispo auxiliar de Madrid, Mons. Jesús Vidal; el obispo de Málaga, Mons. Jesús Catalá; y el arzobispo de Sevilla, Mons. José Ángel Sáiz. Seguidamente, el rector de la Basílica, José Félix Jurado, dio lectura a una carta del Papa Francisco llegada desde Roma para el Congreso. El Santo Padre se dirigió de manera especial a los participantes animándolos a “reflexionar sobre la figura de San Juan de Ávila y su fecundo ministerio para encontrar en él luz e inspiración en nuestras vidas”. Asimismo, pidió a todos seguir el ejemplo del Santo para identificarse con Jesús Buen Pastor y para salir al encuentro de los más pobres.

Con las palabras del pontífice comenzó la celebración en la que Mons. Omella recordó que “todos estamos llamados a la santidad”, como San Juan de Ávila quien su espiritualidad y sus escritos “son una luz que iluminan nuestra vida”.

El Cardenal quiso resaltar en su homilía cinco facetas del Santo Doctor. Por un lado, que fue una persona tocada por el amor de Dios, “se sentía profundamente amado por Dios y vivió su vida entregado a un encuentro gozoso con Él”. Por otro, que fue un modelo de caridad pastoral, un hombre de oración y un pobre que sirvió a los pobres. “Durante toda su vida trató de tener los mismos sentimientos que Cristo Buen Pastor, su vida fue un reflejo del Amor del Padre, una persona que amaba a los demás y que se preocupaba por las necesidades de todas las personas que Dios había puesto en su camino, hasta tal punto, que ya no era suyo, sino de los que lo necesitaban”, recordó.

Al igual que hacía el Doctor de la Iglesia Universal, el Cardenal animó a los fieles a sustentarse en la oración: “nuestro Santo cree que nuestra tarea solo dará fruto si potenciamos la oración y dejamos que nos transforme”. Asimismo, pidió a todos “vivir una caridad permanente como San Juan de Ávila, quien en su predicación y en su vida, atendía a todos como un ‘mendigo ante Dios’, con corazón humilde y sintiendo a los pobres como hermanos”.

Finalmente, definió al Maestro como “un sacerdote enamorado de la eucaristía” y pidió que el Señor “nos conceda vocaciones al ministerio, pero que sean santos como San Juan de Ávila”.

Conferencia de Esquerda Bifet

El Teatro Garnelo aocgió posteriormente la charla de clausura del Congreso impartida por Mons. Juan Esquerda Bifet. “Claves de la espiritualidad sacerdotal desde San José al estilo de San Juan de Ávila” fue el título de la conferencia en la que el ponente resaltó la importancia del ministerio y la “paternidad sacerdotal”.