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«Vivieron con coherencia su adhesión a Jesucristo»

By 18 de octubre de 2021127 Beatos de Córdoba

Fray Alfonso Ramírez Peralbo OFM, cap.

«Vivieron con coherencia su adhesión a Jesucristo»

Fray Alfonso Ramírez Peralbo OFM, cap. es el postulador de la causa de beatificación “Juan Elías Medina y 127 compañeros mártires”. Ha realizado un trabajo incansable durante años hasta llegar a la glorificación de los siervos de Dios, ya inscritos en el número de los beatos. Este religioso fue el encargado de describir las virtudes de los siervos de Dios y describir las circunstancias que rodearon al martirio de esta gran nube que ya está en los altares

Fray Alfonso comenzó explicando en cada estado de vida de vida, los discípulos de Jesús están invitados a seguirlo, a seguir su ejemplo y compartir su camino. Este seguimiento se diferencia según las circunstancias de cada persona, pero en el caso de los 127 mártires, responde siempre a una llamada generosa y “universal a la Santidad”. Estas palabras sirvieron de pórtico al rito de beatificación y pusieron en contexto las biografías martiriales, semejantes todas en cuanto a la adhesión inquebrantable a Cristo en cada uno de los siervos de Dios glorificados este 16 de octubre en la Catedral.

Los mártires de Córdoba, continuó el postulador de la fase romana, “vivieron con coherencia su adhesión a Jesucristo” y dieron testimonio de su amor hasta el final de su vida, derramando su sangre y oponiendo su mansedumbre a la “violencia ciega y destructiva”. Los mártires alcanzaron “en su vida y su martirio la cima de un amor más fuerte que el sufrimiento y la desesperación, en comunión con el Señor, vencedor de la muerte”.

Los mártires eran sacerdotes diocesanos, otros todavía seminaristas, religiosos y fieles laicos. Fray Alfonso expresó con voz serena y firme que “todos sufrieron ultrajes y condenas injustas hasta el derramamiento de sangre” en el curso de la persecución religiosa antes y durante la Guerra Civil.

Hoy, estos mártires, proclamó, “resplandecen en la Iglesia y en mundo aquellos hombres y mujeres como testigos de la bondad y la misericordia del Señor, frente al desierto del egoísmo y el atropello humano”.

Fray Alfonso conoce cada una de las biografías de los nuevos beatos y en más de una ocasión ha confesado su estremecimiento ante la magnitud de la violencia empleada por los verdugos para acabar con sus vidas. En su intervención en el altar mayor de la Catedral de Córdoba, describió el grupo de siervos de Dios, encabezado por el padre Juan Elías Díaz Medina, nacido en Castro del Río, párroco de su pueblo y fue asesinado por odio a la fe el 25 de septiembre de 1936 y recibió vejaciones durante su encarcelamiento sin renunciar a su fe e invitando al perdón a sus compañeros. Un trato no muy distinto recibieron el resto de siervos de Dios y “sus nombres ya están inscritos en el nombre de la Vida y del Cordero”.

En su presentación sobre las características sociales y parentales de los nuevos beatos, Fray Alfonso destacó a los dos matrimonio que murieron sin renunciar a su fe y perdonando a sus asesinos e hizo alusión a las poblaciones limítrofes a la provincia cordobesa donde la persecución religiosa alcanzó “connotaciones de saña y extrema crueldad y virulencia”. Seis sacerdotes ofrecieron en la franja de Badajoz su vida por amor a Cristo. Todos ellos siguieron a Jesús hasta el sacrificio supremo, “Uniendo su sangre a la sangre del Cordero” para corroborar con su mansedumbre y decisión “su compromiso con la paz y la libertad interior, la confianza ante Dios y la defensa de la dignidad del ser humano”.