El padre Cosme, declarado venerable por el Papa Francisco

By 19 de marzo de 2021734

El Padre Cosme, fundador de la Congregación de las Hijas del Patrocinio de María, ha sido declarado Venerable de por haber vivido de modo heroico las virtudes cristianas y las propias de su condición sacerdotal. Esta causa de santidad data del siglo XVII y sigue su curso en la Santa Sede

Córdoba, 18 de marzo de 2021.- El Papa Francisco ha aprobado hoy la publicación del decreto que autoriza la condición de venerable para el Cosme Muñoz Pérez, sacerdote que murió en Córdoba tras haber desarrollado su ministerio sacerdotal en la promoción educativa de las niñas huérfanas de la Córdoba del siglo XVII y la protección de la salud de las mujeres de la época.  El Colegio de nuestra Señora de la Piedad de Córdoba, situado en la Plaza de las Cañas sigue siendo hoy testigo de aquella labor innovadora a favor de la educación.

El Santo Padre ha recibido hoy en audiencia a Su Excelencia Reverendísima Monseñor Marcello Semeraro, Prefecto de la Congregación para las Causas de los Santos. Durante la audiencia, el Sumo Pontífice ha autorizado a la Congregación para las causas de los Santos la publicación del Decreto por la que el Padre Cosme alcanza la condición de Venerable, distinción

Una vida de servicio a la mujer cordobesa

El padre Cosme Muñoz Pérez, fundador de la Congregación Hijas del Patrocinio de María,  nació en Villar del Río (Soria), en 1573 y murió en Córdoba en 1636, donde había llegado tras padecer en Málaga una grave enfermedad. Su meta era llegar al sacerdocio y lo alcanzó, a pesar de las muchas dificultades que encontró.

La biografía del padre Cosme se resume en la dedicación a la promoción educativa de la mujer y su interés por la atención sanitaria, como creador del primer hospital para mujeres de Córdoba.

Hacia el año 1607, el obispo de Córdoba, fray Diego de Mardones le encomendó una obra iniciada por Isabel de la Cruz, que antes de su muerte había promovido incipientemente la creación de un hogar para recoger, alimentar y educar a niñas huérfanas de Córdoba. El padre Cosme asumió el encargo episcopal y se afanó en levantar, organizar y dar nueva forma al Colegio de Niñas Huérfanas de Nuestra Señora de la Piedad.

La escasez de servicios de estas características en la Córdoba de la época lo llevó a buscar constituciones y reglamentos en Santiago de Compostela y Toledo.

El Padre Cosme era consciente de que las niñas huérfanas y pobres estaban abocadas a la total marginación y entendió que a través de su educación integral tendrían la protección necesaria para su situación de desamparo.

En el Colegio Nuestra Señora de la Piedad, las niñas terminaban obteniendo una graduación según su edad y aprendían a leer, escribir, matemáticas, música y canto. Como parte de la preparación que recibían las jóvenes, se les enseñaba a valorar su trabajo.

En los siglos XVIII y XIX, en la provincia de Córdoba se produjo un movimiento socio-cultural a favor de la educación de la mujer y se tomaron como modelo los colegios fundados en Córdoba y Villafranca por los padres Cosme Muñoz y Luis Pérez.