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La Octava del Corpus en las parroquias de la Diócesis

By 18 de junio de 2021746

Tuvo lugar el fin de semana pasado y en algunos lugares han vuelto las procesiones con el Santísimo

Numerosas parroquias de la Diócesis celebraron la Octava del Corpus Christi, que tiene lugar el fin de semana posterior al Corpus Christi. En algunas parroquias tuvieron lugar las tradicionales procesiones con el Santísimo Sacramento, con un reducido número de fieles y cumpliendo en todo momento con las medidas higiénico sanitarias.

La parroquia Ntra. Sra. de la Consolación de Córdoba capital hizo una procesión claustral en el interior del templo y en las dependencias parroquiales. Por su parte, la parroquia de Santa Cecilia organizó una procesión por los alrededores del templo y el Santísimo fue durante el recorrido acompañado de feligreses que habían engalanado los balcones del barrio. La celebración de la Octava del Corpus en la parroquia Ntra. Sra. de Belén fue especial ya que tres niños recibieron su primera comunión, y al término de la eucaristía el Santísimo bendijo la comunidad parroquial y el barrio de Levante.

En la provincia también ha habido procesiones, la parroquia San Francisco de Rute preparó un discreto desfile procesional con el Santísimo Sacramento. La parroquia Ntra. Sra. de la Asunción de La Rambla organizó un concierto eucarístico de la Agrupación Musical Cristo de la Expiración de la localidad, cuyo beneficio irá destinado a la mejora del tejado de la parroquia.

En la adoración eucarística encontró la respuesta

Me presento: soy Javier, tengo 22 años, pertenezco a la Parroquia San Nicolás de la Villa y desde hace cuatro años estoy en el Seminario mayor San Pelagio preparándome para el sacerdocio. En mi vida han sido muchas las circunstancias que me han hecho descubrir lo que Dios quería para mí, es decir, de cuál era mi vocación, entre ellas podría destacar la vida de fe familiar y el testimonio de sacerdotes y seminaristas que causaban en mí la siguiente impresión: si ellos son personas normales y  muy felices… ¿Querrá darme Dios su misma felicidad siendo sacerdote? Ahora “tan solo” quedaba por responder esta pregunta, y para ello empecé, poco a poco, a introducirme en una vida de oración que fue propiciando mi respuesta.

Me acuerdo que cuando volví de la Jornada mundial de la juventud de Cracovia en 2016, seguí rezando la coronilla de la divina misericordia que había aprendido allí y empecé también a acercarme a la adoración eucarística. Algunas veces me acercaba en moto a la Capilla de la Adoración perpetua después de salir con mis amigos, y veía como en el silencio de la noche y en la tranquilidad de estar allí en la presencia de Dios se me iba respondiendo esa pregunta que tenía tan pendiente, verdaderamente veía como Dios quería hacerme plenamente feliz siendo sacerdote. Como podréis imaginar, respondí afirmativamente a esta vocación a la que me sentía llamado, se lo dije a mi cura, don Antonio Evans, y él fue quién me enlazó con el Seminario. Ciertamente, el Señor da mucho más de lo que uno se puede imaginar y de lo que uno puede hacer por sus propias fuerzas, es por ello, por lo que uno se da cuenta de que la adoración es central en su vida. Ya nos lo dice Jesús en el Evangelio «Sin mí no podéis hacer nada» (Jn 15, 5) y es así como lo comprendió Santa Teresa de Lisieux cuando vio «que la única cosa necesaria era unirme cada día más a Jesús y que todo lo demás se me daría por añadidura».