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MAYO

By 23 de diciembre de 2020Anuario 2020 I

Hablar de mayo en la Diócesis es hablar de San Juan de Ávila, cada 10 de mayo la Iglesia celebra la festividad del patrón del clero secular. En esa efeméride los sacerdotes diocesanos acompañan a los hermanos que celebran sus bodas de plata y de oro. En esta ocasión Francisco de Borja Redondo, monseñor Francisco Jesús Orozco, Rafael Moreno, Jesús Cañas, Antonio Mora, Alberto González y José Luis Rodríguez celebraban veinticinco años de sacerdocio, y José Jiménez sus bodas de oro.

A causa de la pandemia, la celebración de la festividad de San Juan de Ávila no pudo ser presencial. Participaron un reducido número de sacerdotes junto con el obispo de Córdoba, monseñor Demetrio Fernández, en la eucaristía. El mes de mayo terminaba con la clausura del Año Jubilar del Doctor de la Iglesia. Durante el Año Jubilar miles de peregrinos visitaron la ruta avilista y conocieron en profundidad la vida del Santo Maestro. El prelado recordó que San Juan de Ávila “es un santo universal y cada vez más conocido” y confió en que las enseñanzas que ha dejado a la Iglesia sean más preciadas.

La primavera es sinónimo de celebraciones, comuniones y bodas abarrotan las parroquias los fines de semana. Pero este año también han tenido que ser suspendidas en gran parte por la imposibilidad de hacer reuniones familiares y celebraciones multitudinarias. No obstante, para todas las parejas no ha sido un impedimento tener que casarse con sus familiares más íntimos como testigos y sin poder hacer celebraciones especiales. Muchas parejas jóvenes de la Diócesis han anulado los grandes convites, los preparativos que conllevan una boda y han centrado todo su esfuerzo en lo verdaderamente importante, el sacramento del matrimonio. Un reducido número de familiares y amigos han sido suficientes para dar su “sí” al Señor, sin limitaciones a pesar del confinamiento.