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NÚMERO 747 • 27 DE JUNIO DE 2021

ORDENACIÓN DE PRESBÍTEROS
SÁBADO, 26 DE JUNIO

Siete nuevos sacerdotes para la Diócesis

CUARTO CENTENARIO DE NUESTRO PADRE JESÚS NAZARENO DE LA RAMBLA

APUNTES

Claustro en el Seminario «San Pelagio»

El Seminario Conciliar “San Pelagio” dio por finalizado el presente curso académico con la reunión del claustro de profesores presidida por el Obispo, monseñor Demetrio Fernández.

Triduo en honor a San Juan Bautista

Del 21 al 24 de junio se celebró en Almedinilla el Triduo y la fiesta en honor a San Juan Bautista, sin la procesión tradicional a causa de la pandemia.

CONFIRMACIONES EN PEDROCHE
La parroquia El Salvador de Pedroche acogió las Confirmaciones de un nutrido grupo de jóvenes, de manos del Vicario de la Sierra, Juan Luis Carnerero.
Pregonero de la Semana Santa 2022 de La Rambla

Jesús Daniel Alonso Porras será el pregonero de la Semana Santa 2022 de La Rambla, así lo ha elegido y comunicado la Agrupación de Hermandades y Cofradías de la localidad. El canónigo de la Santa Iglesia Catedral fue párroco de La Rambla hasta dos años.

VOZ DEL PASTOR

7 + 2 nuevos presbíteros. Demos gracias a Dios

QUERIDOS HERMANOS Y HERMANAS:

La Iglesia necesita sacerdotes. Es una necesidad vital. Sin sacerdotes no hay Eucaristía, y la Eucaristía es el centro de la vida de la Iglesia. La Eucaristía es Jesucristo que sigue vivo y resucitado en medio de su Iglesia. Sin sacerdotes tampoco tendríamos el perdón sacramental, que tanto necesitamos para experimentar la misericordia de Dios en nuestras vidas y para alcanzar la paz del corazón.

La Iglesia necesita muchas cosas para subsistir, para llevar adelante la obra evangelizadora en todas sus dimensiones. Necesita recursos económicos, necesita personas en todos los estados de vida, necesita ardor misionero. Pero la presencia del sacerdote en medio del Pueblo de Dios es insustituible, porque Jesús ha fundado su Iglesia sobre el cimiento de los apóstoles, con Pedro a la cabeza, y ha trasmitido ese poder por medio del sacramento del Orden en la sucesión apostólica a lo largo de los siglos, hasta el final de la historia. El sacerdote pertenece a la estructura fundamental de la Iglesia.

En todo el mundo occidental hay escasez de vocaciones, por muchas razones, pero sobre todo por la crisis de fe. La vida se entiende por parte de muchos como una oportunidad de disfrutar, como una carrera continua por alcanzar el placer a toda costa, no como un proyecto de amor de Dios y una colaboración en su obra redentora. Dios sigue llamando, pero no siempre se escucha su voz. E incluso cuando se escucha esa voz, no siempre es fácil responder a la misma.

Entender la vida como una vocación es la actitud previa para seguir esa llamada de Dios a cualquier estado de vida cristiano.

En este contexto, por tanto, cada vocación es como un milagro de Dios. En este año, nuestra diócesis de Córdoba es regalada con 7+2 nuevos presbíteros, nueve nuevos sacerdotes para la Iglesia. Siete serán ordenados este sábado 26 de junio, en la fiesta de san Pelagio, y otros dos serán ordenados el 22 de octubre, en la fiesta de san Juan Pablo II. Cómo no vamos a estar contentos. Estamos radiantes de gozo, nos sale la alegría por los ojos. El Señor ha estado grande con nosotros y estamos alegres, dice el salmo 125. Es una alegría grande constatar que Dios sigue llamando, y hay jóvenes que al escuchar su voz han dicho que sí y se han puesto en camino de servir a Dios y a los hombres de nuestro tiempo en las cosas de Dios.

Al mismo tiempo, tanta gracia de Dios constituye un aldabonazo a nuestra responsabilidad. Los dones de Dios no son para propiedad privada, sino para compartirlos en la Iglesia universal, para recibirlos con gozo y compartirlos con generosidad. Y a tanta gracia de Dios, corresponde el cuidado de todos estos nuevos sacerdotes y de los que van saliendo en los últimos años de nuestros Seminarios. Cuidar la propia vocación, cuidar de nuestros sacerdotes ha de ser una tarea permanente de la diócesis, y más cuantos más sacerdotes jóvenes tengamos.

Cómo cuidar de nuestros sacerdotes. Primero, apreciando su vocación y la misión recibida para bien de todos en la Iglesia. Segundo, colaborando con ellos en la tarea apostólica común a todos, porque todos, cada uno desde su estado de vida, ha de colaborar en la tarea de la evangelización; y supone una gran suerte tener sacerdote con el que compartir el trabajo apostólico. Y tercero, acompañándolos en sus dificultades. “Este tesoro lo llevamos en vasijas de barro para que se vea que una fuerza tan extraordinaria es de Dios y no proviene de nosotros” (2Co 4,7). Vasijas de barro, que se quiebran y se restauran. Oremos por nuestros sacerdotes, queramos a nuestros sacerdotes, colaboremos con nuestros sacerdotes. Constituyen un regalo tan grande para la Iglesia y tan imprescindible, que no podemos permitirnos el lujo de perderlos.

Recibid mi afecto y mi bendición:

+ Demetrio Fernández, obispo de Córdoba

Siete nuevos sacerdotes para la Diócesis

ORDENACIÓN DE PRESBÍTEROS
SÁBADO 26 DE JUNIO

La diócesis de Córdoba un año más está de enhorabuena al final de curso. Siete diáconos serán ordenados presbíteros el sábado, 26 de junio, en la Santa Iglesia Catedral, de manos de nuestro obispo, monseñor Demetrio Fernández. Este año la fecha tiene doble celebración, por un lado la incorporación de estos presbíteros al clero cordobés, y por otro, la festividad de San Pelagio, Mártir, titular del Seminario Conciliar de Córdoba

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VIVIR LA LITURGIA

Vigilia con las reliquias de los mártires

JAVIER SÁNCHEZ MARTÍNEZ
Miembro de la Delegación diocesana de Liturgia

Fue tradicional celebrar una Vigilia de oración u Oficio divino ante las  reliquias la víspera de la dedicación de un nuevo templo, realizándola en una iglesia distinta, en una capilla cercana, desde donde al día siguiente se trasladarían en solemne procesión.

Famosa, y casi paradigmática, fue la vigilia que organizó san Ambrosio en Milán. Encontró los restos de los mártires Gervasio y Protasio, y antes de trasladarlos a la nueva Basílica que iba a consagrar, celebró una vigilia, en la que ocurrieron milagros con las reliquias: “La gente acudió en masa durante los dos días. Acomodamos todos los huesos en orden y los llevamos a la Basílica de Fausta y allí mantuvimos vigilias toda la noche” (Ep. 22,2).

En su ciudad episcopal, san Gregorio de Tours dedicó la iglesia de san Julián depositando en ella las reliquias del mártir, ante las cuales la noche anterior se había tenido una vigilia, en la basílica de san Martín: “Depositis… sacrosanctis reliquiis, vigilata nocte, cum grande psallentio”.

La Liturgia bizantina igualmente conoce esa Vigilia de oración ante las reliquias: “El mismo día de la consagración de la casa de oración, se celebran las Vísperas y la Vigilia en una de las iglesias vecinas al oratorio consagrado; la iglesia recibe el nombre del Heraldo de la asamblea y en ella se exponen públicamente las santas reliquias. El patriarca llega al amanecer” (Eucologio Barberini, n. 148), y ora ante las santas reliquias.

El Pontifical romano de Trento ordenaba la Vigilia previa ante las reliquias: “Y se celebren vigilias ante las Reliquias, y se canten los Nocturnos, y las Laudes matutinas, en honor de los Santos cuyas reliquias están reservadas”.

Actualmente, el precioso rito de la dedicación de una iglesia “empieza con las primeras Vísperas. Si se van a colocar reliquias debajo del altar, es muy conveniente celebrar una Vigilia junto a las reliquias del mártir o del santo, lo cual se puede hacer muy bien celebrando el Oficio de lectura, tomado del Común o del Propio conveniente” (RDIA, rúbrica n. 19; cf. CE, n. 870).

Cuando se vaya a consagrar un nuevo altar o dedicar una nueva parroquia, se comenzará entonces la tarde o noche anterior con la Vigilia de oración (Oficio de lecturas, por ejemplo) ante las reliquias, depositadas éstas entre cirios y flores, con honor en un pedestal o lugar semejante.

¿Sabías que...

participar es diferente de “intervenir”?

“De la participación activa de todos los fieles, no se deduce necesariamente que todos deban realizar otras cosas, en sentido material, además de los gestos y posturas corporales, como si cada uno tuviera que asumir, necesariamente, una tarea litúrgica específica. La catequesis procure con atención que se corrijan las ideas y los comportamientos superficiales” (Inst. Redemptionis sacramentum, n. 40).

LIBRERÍA DIOCESANA

Sus heridas nos han curado

Pablo Cervera Barranco y Jaime Pérez-Boccherini Stampa (Eds.)
BAC Editorial

En el año 2019, la diócesis de Getafe fue la sede de la celebración del Centenario de la Consagración de España al Corazón de Jesús en el Cerro de los Ángeles. Con esta publicación, la diócesis de Getafe desea brindar un fruto más del Centenario, dado que el presente volumen contiene una selección de documentos o actas de distintas intervenciones que fueron pronunciadas o han sido elaboradas a causa de las distintas ocasiones del Jubileo.

Estas páginas pretenden conformar también un sólido monumento a las vivencias y gracias que muchas personas experimentaron durante esos meses, y además un homenaje afectuoso a aquellos que con gran esfuerzo prepararon o llevaron adelante la organización de este Centenario, explica el Obispo, Mons. Ginés García Beltrán.

El libro está disponible en la Librería Diocesana. Puede realizar su pedido a través del correo electrónico libreria@diocesisdecordoba.com o a través de WhatsApp 655 156 557.

AL TRASLUZ

ANTONIO GIL. Sacerdote

Enhorabuena a los nuevos sacerdotes

El sábado, 26 de junio, festividad de san Pelagio, día grande en la Diócesis de Córdoba: La ordenación sacerdotal de 7 nuevos presbíteros, presidida por monseñor Demetrio Fernández, obispo de Córdoba, en la Santa Iglesia Catedral. La noticia empapa de esperanza y de gozo a todos los cordobeses, abre nuevos horizontes vocacionales, estrena nuevas hojas de ruta en el presbiterio diocesano.

Enhorabuena, queridos hermanos y compañeros, bienvenidos seáis a la hermosa tarea del ministerio sacerdotal, que el Papa Francisco contempla como un “encuentro” con Jesucristo, encuentro que convierte a los sacerdotes en “discípulos enamorados y ardorosos misioneros”, “presbíteros-servidores de la vida: que estén atentos a las necesidades de los más pobres, comprometidos en la esfera de los derechos de los más débiles y promotores de la cultura de la solidaridad”.

El Papa pide a los sacerdotes, -tenedlo muy en cuenta en vuestra ordenación-, “una espiritualidad de la gratitud, de la misericordia, de la solidaridad fraterna, y que tenga, como Jesús, una particular misericordia con los pecadores”. Y la Sagrada Congregación del clero ha dibujado así el corazón de los sacerdotes, según el Corazón de Cristo: “Un corazón agradecido, misericordioso, compasivo, vigilante y animoso”. Cinco destellos que iluminarán los nuevos senderos de un mundo apesadumbrado y golpeado por la pandemia que busca soluciones para sus mil encrucijadas y desafíos. Sólo la encontrará en la Palabra de Dios y en su Corazón rebosante de amor.

DIEZ AÑOS DE MISIÓN EN PICOTA

GABRIEL PÉREZ

«Dios prefiere a los últimos de este mundo y los pone primeros»

Gabriel Pérez estaba alejado de Dios y un libro de Madre Teresa de Calcuta suscitó el acercamiento

¿Cómo surgió la idea de realizar un tiempo de voluntariado en Picota?

Soy Gabriel Pérez Pérez y vivo actualmente en Lucena (Córdoba) y he estado décadas alejado de Dios y aunque me resistía a Él fue durante una sucesión de acontecimientos adversos familiares cuando cayó en mi manos el libro de Madre Teresa de Calcuta y de ahí surgió la idea de plantearme otros objetivos más duraremos y satisfactorios con Él, que tiene palabra, Palabra de Vida Eterna.

¿Qué recuerdas de aquella experiencia misionera?

No hay un orden en el recuerdo, pero la peregrinación a Shamboyacu no había visto tanta juventud unida en la fe cantando y en una marcha de dos días, a la que se unían más jóvenes de las poblaciones por las que pasábamos.

Otros recuerdos es la Celebración de la Eucaristía en medio del campo, la desconfianza inicial del poblado de Nueva Esperanza y cómo se transformó en alegría y amistad tras jugar un partido de fútbol (Aunque el portero español, que era yo, dejase mucho que desear).

¿Qué te enseñó la gente que te encontraste allí?

Me recordaron los años de mi infancia cuando se enseñaban, en la escuela y en la familia, los valores cristianos, esos que tan olvidados tenemos en la

actualidad en el primer mundo: la humildad, el respeto, la sencillez, el desprendimiento, el único frigorífico que tenían era un saco de arroz, pero el día que íbamos era una fiesta para ellos y mataban un pollo.

¿Cómo cambió tu vida al volver a tu vida cotidiana?

Una persona me habló de mandar a su hijo a Inglaterra y le dije que no lo hiciese porque lo perdería para el egoísmo y el mundo, sino que lo mandase a las misiones que lo ganaría para Dios y para los demás.

La vida la veo ahora con nostalgia de aquel tiempo, porque he comprobado por qué Dios prefiere a los últimos de este mundo y los pone primeros en su Reino, antes que a los saciados y satisfechos del primer mundo.

¿Mantienes todavía vinculación con la misión diocesana?

Desde el principio renuncié a las nuevas tecnologías y el móvil que poseo es muy elemental, por lo que las noticias de la Misión son apenas por alguna revista que cae en mis manos. También la rotura del último móvil me hizo perder el número de los demás misioneros. Pero me agradaría restablecer el contacto con ellos.