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NÚMERO 748 • 4 DE JULIO DE 2021

“Por el sacramento del orden prolongáis a Cristo en la historia”

PRÓXIMO NÚMERO ESPECIAL | III CONGRESO INTERNACIONAL AVILISTA

APUNTES

La Mezquita Catedral retoma su horario de apertura gratuita

El Cabildo Catedral ha decidido retomar el horario de apertura turística gratuita de la Mezquita-Catedral a partir del 1 de julio. De este modo, de lunes a sábado y entre las 8:30 y las 9:30, la visita será gratuita para todo el público, salvo los días de celebraciones extraordinarias.

La Reina de Radio María en la Diócesis

Radio María estuvo la pasada semana en la parroquia Santa Rafaela María y La Esperanza, donde tuvo lugar una ofrenda floral a María, testimonios para los más pequeños, el rezo del rosario y la eucaristía.

CONFIRMACIONES EN AGUILAR DE LA FRONTERA
Un nutrido grupo de fieles de la parroquia de Santa María del Soterraño recibieron el Sacramento de la Confirmación de manos del Vicario de la Campiña, David Aguilera.
Posadilla celebra su Patrón

La aldea de Posadilla celebra la fiesta de San Pedro, con un triduo en la parroquia del Espíritu Santo y una procesión el día de la Solemnidad del Patrón de la localidad, el pasado martes 29 de junio.

VOZ DEL PASTOR

San Juan de Ávila, 75 años como patrono

QUERIDOS HERMANOS Y HERMANAS:

Corría el año 1946, cuando la comunidad cristiana se reponía de la terrible persecución religiosa a la que fue sometida en la década anterior. Miles y miles de mártires regaron con su sangre preciosa nuestro suelo patrio: obispos y sacerdotes, religiosos, seglares, muchísimos seglares. Y la sangre de los mártires fue una vez más semilla de nuevos cristianos. La Iglesia experimentó un gran impulso, se sentía llena de vida, sus Seminarios se colmaron, los noviciados se llenaron, la Acción Católica conoció su mejor impulso, nacía Cursillos de Cristiandad. Y en ese ambiente de alta estima se propuso al Papa Pío XII que el beato Juan de Ávila, que había sido beatificado 50 años antes, fuera proclamado patrono del clero secular español.

Llegó el 2 de julio el Breve apostólico Dilectus Filius, dirigido al cardenal Parrado, arzobispo de Granada, que había elevado súplicas al Santo Padre pidiendo este patronazgo de san Juan de Ávila sobre el clero español. Y los sacerdotes diocesanos de toda España cantaron “Apóstol de Andalucía, el clero español te aclama”. La devoción a san Juan de Ávila se ha gestado en los Seminarios diocesanos, de generación en generación, de manera que las generaciones de obispos y sacerdotes han experimentado un cariño a su santo patrono, que cada 10 de mayo se renueva, para invocarle por nuestras vidas sacerdotales y nuestra fidelidad.

¿Qué es un sacerdote diocesano? Es el sacerdote cuya vida se desarrolla en torno al obispo, de quien es colaborador inmediato, al servicio de una diócesis concreta, en un presbiterio diocesano. Son los curas de las parroquias y de los distintos servicios religiosos, con los que la Iglesia sirve en un territorio particular. Se distingue el sacerdote diocesano del sacerdote religioso, el sacerdote secular del sacerdote regular (sometido a un regla de vida). Este vive ante todo de un carisma, inspirado por su Fundador al servicio de una misión especial en la Iglesia. El sacerdote diocesano no tiene fundador ni carisma aparte, solo Jesucristo y los Apóstoles, ni otra misión que la de colaborar con el obispo y servir a este pueblo santo de Dios. Ambos son una riqueza grande para la Iglesia y suelen complementarse en la mutua colaboración.

San Juan de Ávila fue invitado a entrar en la Compañía de Jesús, pero él permaneció en la diócesis de Córdoba, dependiendo de su obispo y del pequeño beneficio de Santaella que el obispo le confió. Y desde esta condición de sacerdote diocesano secular, se movió por el entorno andaluz y extremeño, predicando y fundando colegios, acompañando a sacerdotes y a personas de todo tipo y condición, viviendo una vida ejemplar. Cuando los sacerdotes y los obispos de España buscaban un patrono, no encontraron otro mejor. Y por eso, hace 75 años san Juan de Ávila fue proclamado patrono del clero secular español.

Con este motivo, la diócesis de Córdoba ha organizado un Congreso Internacional Avilista. Es el tercero en la diócesis de Córdoba, desde la proclamación de San Juan de Ávila como Doctor de la Iglesia Universal (2012), con el objetivo de dar a conocer esta figura gigante por su santidad y por su doctrina y enseñanza a todo el pueblo santo de Dios. Montilla es el lugar donde san Juan de Ávila residió los últimos 15 años de su vida y es el lugar que guarda devotamente su casa y su sepulcro. Montilla lo ha declarado hijo adoptivo y lo considera uno de los suyos, y a Montilla se dirigen los peregrinos que buscan venerarlo. A Montilla acudimos este 2 de julio, en el 75 aniversario del patronazgo de San Juan de Ávila sobre los sacerdotes diocesanos seculares. La diócesis de Córdoba tiene ese precioso deber de mostrar al mundo el gran tesoro que guarda en su memoria, y desde la diócesis de Córdoba se trabaja constantemente en difundir su doctrina, en traducir sus escritos a diversas lenguas, en acoger a los muchos peregrinos que vienen a conocer al Santo Doctor de la Iglesia.

Que el recurso constante a san Juan de Ávila, para conocerle mejor y para imitar su vida, renueve nuestra diócesis y nos haga parecidos a él en la nueva evangelización que hoy hemos de afrontar. Contamos siempre con su protección.

Recibid mi afecto y mi bendición:

+ Demetrio Fernández, obispo de Córdoba

“Por el sacramento del Orden prolongáis a Cristo en la historia”

Pablo Fernández, Isaac González, Narcisse Kouame, Bernard Huaman, José Antonio Valls, Guillermo Padilla y Fernando Suárez recibieron el sacramento del orden sacerdotal de manos del obispo de Córdoba, monseñor Demetrio Fernández, en la Santa Iglesia Catedral

La diócesis de Córdoba está de enhorabuena, desde el sábado 26 de junio, festividad de San Pelagio, cuenta con siete nuevos presbíteros. Cada uno de ellos ha recibido ya su encargo pastoral y comenzará a desarrollar su ministerio próximamente. Como apuntaba el obispo de Córdoba en su última carta “7 + 2 nuevos presbíteros”, está previsto que el 22 de octubre, fiesta de san Juan Pablo II, sean ordenados otros dos. “Estamos radiantes de gozo, nos sale la alegría por los ojos” aseguraba el prelado. Terminaba su carta incidiendo que los sacerdotes son un regalo para la Iglesia y tan imprescindibles “que no podemos permitirnos el lujo de perderlos”

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VIVIR LA LITURGIA

Traslado y deposición de las reliquias de mártires

JAVIER SÁNCHEZ MARTÍNEZ
Miembro de la Delegación diocesana de Liturgia

Siempre se ha tenido una gran consideración a las reliquias de los mártires, sepultándolas con honor y edificando altares sobre su sepulcro.

Era un acto de homenaje y devoción recoger los cuerpos martirizados y darles una sepultura honrosa, con cirios, antorchas y cantos.

Las Actas de los mártires nos han dejado algunos testimonios; por ejemplo, el relato del Martirio de san Policarpo de Esmirna cuenta: “El centurión mandó poner el cuerpo en medio (y lo hizo quemar). Nosotros recogimos sus huesos, como oro y perlas preciosas, y les dimos sepultura” (c. XIV).

Si vamos al ámbito mozárabe en Córdoba, S. Eulogio narra la depositio solemne de las reliquias de S. Rodrigo: “…con múltiples teas y antorchas, hasta el punto de que aquella noche pareció que surgía de nuevo el día al iluminarlo todo un enorme resplandor… Produjeron todos un señalado clamor de himnos celestiales, resonaron la boca de los fieles con el apropiado canto de un salmo, emitieron todos la eufonía de una divina canción” (Apolog., nn. 33-34).

Copiando la forma en que sepultaban al mártir tras el martirio, se hizo el traslado y la deposición cuando se dedicaba una nueva iglesia. Empezó en Oriente y de allí pasó a Occidente.

Era un uso antiguo: se iban a buscar en un santuario cercano, donde la noche antes se celebró una vigilia junto a ellas, como prescribe el ritual bizantino (Eu-col. Barb., n. 148).

Esta traslación de las reliquias para dedicar una nueva iglesia fue uno de los ritos más populares y solemnes. Se hacía con antífonas y salmos, participando los fieles en la procesión con antorchas y cirios.

El Pontifical romano (1595-1596) nos describe el rito, vigente hasta el siglo XX.

Las reliquias son trasladadas en unas andas “adornadas con dos candelabros y luminarias encendidas”.

Se organiza solemne procesión con las reliquias para llevarlas a la nueva iglesia: dos ciriales, cruz, el clero cantando las Antífonas, las andas con las Reliquias llevadas por sacerdotes, incensarios girados hacia las Reliquias, el Obispo y acólitos. Al llegar “se coloca cerca del altar la caja con las Reliquias, y junto a ellas las luminarias encendidas”.

Después se ungirá con Crisma la confesión del altar donde irán las reliquias, se colocan allí, son incensadas, y luego se sella con cal y con el Santo Crisma, mientras se entonan Antífonas y salmos.

¿Sabías que...

al llevar la comunión a los enfermos hay que ir directos a cada domicilio sin entretenerse?

“Irá directamente, en cuanto sea posible, desde el lugar donde se reserva el Sacramento hasta el domicilio del enfermo, excluyendo mientras tanto cualquier otra actividad profana, para evitar todo peligro de profanación y para guardar el máximo respeto al Cuerpo de Cristo” (Inst. Redemptionis
sacramentum, n. 133).

LIBRERÍA DIOCESANA

La espiritualidad del Corazón de Cristo

Charles André Bernard acaba de publicar este volumen en el que recorre las principales etapas de la contemplación cristiana del Corazón de Cristo

“La espiritualidad del Corazón de Cristo” sale a la luz justamente cuando la Iglesia celebra la fiesta del Sagrado Corazón de Jesús. Se trata de una joya de la espiritualidad escrita por Charles André Bernard que nos acerca al misterio del Corazón de Cristo desde los frutos de la contemplación de la escena del Corazón traspasado.

Según la encíclica “Haurietis aquas”, tres son los aspectos principales que podemos reconocer en el Corazón de Cristo: la imagen del Verbo encarnado, el testimonio de la redención y el símbolo del amor. Siguiendo esta triple valencia del misterio del Sagrado Corazón, el autor recorre las principales etapas de la contemplación cristiana del Corazón de Cristo a lo largo de los siglos, invitándonos a redescubrir también hoy sus insondables riquezas.

El libro está disponible en la Librería Diocesana. Puede realizar su pedido a través del correo electrónico libreria@diocesisdecordoba.com o a través de WhatsApp 655 156 557.

AL TRASLUZ

ANTONIO GIL. Sacerdote

La Diócesis de Córdoba, capital de Juan de Ávila

La Diócesis de Córdoba se ha convertido en la capital de Juan de Ávila, apóstol de Andalucía y patrono del clero secular español. Estos días se celebra en nuestra ciudad el III Congreso Internacional Avilista, pronunciando la conferencia inaugural, monseñor Demetrio Fernández, a la que siguieron celebraciones litúrgicas con ponencias y mesas de debate, en torno a cuatro grandes temáticas: Historia, Teología, Espiritualidad y Actualidad. Todo un elenco de personalidades nos van dejando la estela luminosa de un santo calificado como «tesoro» de la Iglesia, cuyo legado espiritual cobra hoy una urgente actualidad. Precisamente esa «actualidad» se ha destacado con fuerza en este Congreso, para que la figura de Juan de Ávila siga iluminando esas «reformas» que piden y necesitan los nuevos tiempos.

Podemos preguntarnos: «¿Qué nos ofrece hoy san Juan de Ávila, tanto al clero como al Pueblo de Dios?». Lo primero, ante todo y sobre todo, como cantamos en su himno: «El resplandor de su vida y su ardiente celo sacerdotal, su afán de predicar a Cristo, prendido en su palabra». Juan de Ávila nos ofrece hoy, las principales virtudes de su vida, señaladas por Carlos Jesús Gallardo: «Primera, la oración, a la que dedicaba dos horas por la mañana y dos horas por la noche; la caridad, que brotaba de su entrañable amor a la Humanidad de Cristo; su pobreza, su humildad, su penitencia y sufrir pacientemente injurias y enfermedades; la devoción a María, declarándose «amante de Nuestra Señora»; su prudencia, consejo y discreción; y saber tender continuamente hacia el amor». ¡Que destellos más hermosos de nuestro santo y patrono Juan de Ávila!

DIEZ AÑOS DE MISIÓN EN PICOTA

MARIA LUISA MELÉNDEZ

«Me enseñaron a no olvidar las necesidades de los demás»

María Luisa Meléndez vivió su experiencia en la misión con ilusión y reconoce que le dejó una profunda huella

¿Cómo surgió la idea de realizar un tiempo de voluntariado en Picota?

Desde pequeña siempre tuve la ilusión de imitar a mis héroes favoritos ¨ los misioneros/as¨, pero nunca me atreví, ni supe cómo hacerlo. Así que cuando mi delegada de enseñanza Mª José Gallego me lo propuso, pensé que había llegado el momento de vivir la experiencia, y con cierto temor pero con mucha ilusión me dispuse a vivirlo.

¿Qué recuerdas de aquella experiencia misionera?

Recuerdo una buena convivencia, la alegría y disposición de todos/as, los momentos en los que compartíamos las experiencias que estábamos viviendo, las emocionantes Eucaristías con sus emotivos cantos. También los momentos de oración y reflexión en los cuales te vaciabas de agobios y preocupaciones  te llenabas de vida y mucha paz.

¿Qué te enseñó la gente que te encontraste allí?

Me enseñaron a sonreír siempre, a acoger y agradecer a todas las personas con sencillez. Á ser generosa y a entregarme y no olvidar sobre todo las necesidades de los demás.

¿Cómo cambió tu vida al volver a tu vida cotidiana?

Pues aprendí a valorarlo todo mucho más, a comprender y aceptar a las personas como son y a buscar cada día un motivo para ser feliz y hacer felices a los demás. Fue una experiencia maravillosa que nunca olvidare y dejo una profunda huella en mi.

¿Mantienes todavía vinculación con la misión diocesana?

En un principio si mantuvimos el contacto, pero ahora desgraciadamente no.