Skip to main content
NÚMERO 760 • 31 DE OCTUBRE DE 2021

Para la veneración y el recuerdo

COLUMBARIOS
PARROQUIALES

CRUZ DE LOS JÓVENES «LA CRUZ ES JESUCRISTO QUE PASA POR NUESTRAS VIDAS»

APUNTES

«Apadrina un misionero»

La parroquia de la Inmaculada Concepción de La Carlota ha puesto en marcha la campaña “Apadrina un misionero”. Se trata de coger un sobre con el nombre de un misionero y el destino, colaborar con un donativo para las misiones y rezar por ese misionero durante todo el año.

Reapertura en Navalcuervo

La Iglesia del Espíritu Santo en Navalcuervo, después de unas obras y reformas, abrió de nuevo sus puertas el pasado 26 de octubre, con una celebración de acción de gracias presidida por el Vicario de la Sierra, Juan Luis Carnerero. La reforma se ha realizado con la ayuda del Obispado de Córdoba.

Confirmaciones en Ojuelos Altos

La parroquia de Santa Bárbara de Ojuelos Altos acogió el domingo, 17 de octubre, las Confirmaciones de un grupo de fieles presididas por el Vicario de la Sierra.

Homenaje a los mártires en Castro del Río

La parroquia de Ntra. Sra. de la Asunción de Castro del Río cuenta desde la pasada semana con un cuadro del Beato Juan Elías Medina, rindiendo homenaje a este mártir beatificado en Córdoba.

Procesión de la Patrona de Puente Genil

Ntra. Sra. de la Purísima Concepción de Puente Genil procesionará por las calles de la localidad el día 8 de diciembre, celebrando así su solemnidad.

VOZ DEL PASTOR

Guadalupe 2021: “Sigue tras su estela”

QUERIDOS HERMANOS Y HERMANAS:

Un año más los jóvenes de Córdoba se ponen en camino a Guadalupe. Son 25 años, prolongados en este año por causa de la pandemia. Y todavía no pueden ir todos los que lo desean. Pero hasta allí llevaremos el corazón de todos los jóvenes cordobeses, que están deseosos de encontrarse y compartir su fe, su experiencia ante la Virgen nuestra Madre y su vivencia de una Iglesia joven en camino.

Guadalupe es un lugar, pero sobre todo es el nombre de nuestra Madre en tierras de Extremadura. Guadalupe es una peregrinación de jóvenes desde Córdoba hasta este santuario mariano. Guadalupe se ha convertido en Córdoba en una escuela de vida cristiana para jóvenes durante más de veinticinco años. Este año, además, es Año jubilar guadalupense con gracias especiales de conversión y de renovación al calor de la Madre.

En Guadalupe se han forjado todo tipo de vocaciones cristianas y han cuajado o se han consolidado otras tantas. Muchas parejas de novios se han conocido y se han declarado su amor en una peregrinación de Guadalupe a lo largo de estos años. Y recuerdan ahora en su matrimonio aquella gracia recibida en Guadalupe. Otros, han encontrado su vocación de entrega al Señor, al estilo de María, con un corazón virginal para amar sin medida y gastar su vida por los demás.

Y otros han encontrado en Guadalupe su vocación al sacerdocio, sobre todo al mirar el horizonte de estos y tantísimos otros jóvenes que buscan a Dios. Me hago cura para servirles a Cristo en los sacramentos y acompañar a todos lo que buscan a Dios.

Eso es la Iglesia, donde todos aportamos lo mejor de nosotros mismos y donde todos recibimos la gracia abundante de Dios, la luz para el camino y el consejo oportuno en un contexto juvenil. Qué bonita es la Iglesia. Los grandes encuentros de jóvenes como éste no son acontecimientos puntuales que pasan y no dejan huella. Sucede otro tanto con las Jornadas Mundiales de la Juventud o con las peregrinaciones a Santiago o al Rocío. Son momentos puntuales, claro, pero se insertan en todo un proceso de crecimiento en la fe y de compromiso de vida. Luego vienen las reuniones de su propio grupo, donde profundizan su fe y se van formando. Ahí está el Sínodo de los Jóvenes de Córdoba, que con sus Grupos para el Sínodo (GPS) profundizan en los temas que se proponen, este año en el cuidado de la creación con la encíclica Laudato Sì.

El lema de Guadalupe 2021 dice: “Sigue tras su estela”. Se refiere a María Santísima. Ella ha dejado una estela en la vida del cristiano, también del joven. Y a veces esa estela se borra con el paso del tiempo o con los cambios que se experimentan en la juventud. Guadalupe supone renovar esa relación de amor con la Madre. Ella nos lleva siempre a su Hijo Jesús: “Haced lo que él os diga”.

Y él nos ha dado a su Madre desde la Cruz: “Mujer, ahí tienes a tu hijo”, “Ahí tienes a tu Madre”. La vida cristiana es imposible recorrerla, es imposible vivirla sin la Madre. Guadalupe nos hace más conscientes de ello. La peregrinación es ocasión para reflexionar, para acercarse al perdón de Dios, para alimentarse de Cristo en la Eucaristía, para vivir en una Iglesia joven, para asumir compromisos de vida cristiana.

Oremos por los jóvenes de nuestra diócesis y del mundo entero. Necesitan más que nunca el apoyo de todos: padres, educadores, sacerdotes. Muchos jóvenes se apartan de Dios y de la Iglesia, precisamente en su juventud. Pedimos para que vuelvan a casa. Pero otros muchos jóvenes se encuentran con Dios y con la Iglesia en ocasiones como ésta y estrenan una fe que nunca antes habían tenido. El pasado domingo pasaba por nuestra diócesis la Cruz de los Jóvenes, convocando para la JMJ de Lisboa 2023. A ponerse en camino, bajo la convocatoria del Papa Francisco. En el verano de 2022, están convocados los jóvenes a la Peregrinación Europea de Jóvenes a Santiago (PEJ 2022). Más tarea para la Dele, la delegación diocesana de jóvenes, que tanto trabaja para los jóvenes en nuestra diócesis. Son hitos de un proceso. Pero sobre todo son momentos de descubrir una Iglesia joven, una Iglesia viva, una Iglesia que lleva en su seno el futuro de la humanidad.

Recibid mi afecto y mi bendición:

+ Demetrio Fernández, obispo de Córdoba

Columbarios parroquiales

para la veneración y el recuerdo

Desde el principio, los cristianos han deseado que sus difuntos fueran honrados con la oración y recuerdo de parte de la comunidad cristiana en un lugar único, un lugar físico donde el cuerpo inerte pueda ser venerado ante la certeza de la resurrección. Sus tumbas siempre han sido lugares de oración, recuerdo y reflexión.

Seguir leyendo
LIBRERÍA DIOCESANA

El pensamiento de Karol Wojtyla

Rocco Buttiglione

Nuevo Inicio Editorial

Esta obra ya clásica va acompañada de cinco reflexiones del autor, ensayos inéditos en español que se ofrecen a modo de apéndice: “Al principio era el Papa polaco”, “San Juan Pablo II y la Iglesia Católica en el debate sobre los derechos humanos”, “Wojtyła y von Hildebrand sobre las acciones humanas”, “Después de Centesimus Annus: el cambio de época” y “Fides et Ratio. Fe y razón en Juan Pablo II”.
El pensamiento de Karol Wojtyła –San Juan Pablo II– nos lanza una llamada apremiante y gozosa a que redescubramos nuestra altísima dignidad y la sublimidad de nuestra vocación. Y es que Wojtyła, al igual que Bernanos, Bloy y tantos otros profetas de nuestro tiempo, creía en la vocación divina del hombre.
El autor, Rocco Buttiglione, nos conduce magistralmente en esta obra por los caminos de la filosofía, la teología y la literatura wojtylanas y nos anima a confrontarlas con nuestra propia experiencia de vida. Es la segunda obra de Rocco Buttiglione que publica la Editorial Nuevo Inicio.

El libro está disponible en la Librería Diocesana. Puede realizar su pedido a través del correo electrónico libreria@diocesisdecordoba.com o a través de WhatsApp 655 156 557.

AL TRASLUZ

ANTONIO GIL. Sacerdote

La Gran Esperanza

Así llama el papa Francisco a la fiesta de los Todos los Santos: el día de la Gran Esperanza, que tiene su fundamento en la Resurrección de Cristo: «Cristo ha resucitado y tambien nosotros estaremos con Él». Dice el Papa que «los santos y los beatos son los testigos más autorizados de la esperanza cristiana, porque la han vivido plenamente en su existencia, entre alegrías y sufrimientos, poniendo en práctica las Bienaventuranzas que Jesús predicó y que resuenan en la liturgia de este día». Recordamos a los santos con peana y sin peana, a personas de diversas civilizaciones y culturas, como nos dice la lectura del Apocalipsis, que apostaron y vivieron las bienaventuranzas.

Jesús proclama bienaventurados a los «pobres», los que aspiran y colocan sus vidas en los «bienes de arriba»; a los «mansos», aquellos que tienen dominio de sí, que dejan sitio al otro, que lo escuchan y lo respetan en su forma de vivir, en sus necesidades y en sus demandas; a los que «lloran», porque a pesar de todo, confían en el Señor y se ponen a su sombra, no son indiferentes ni tampoco endurecen sus corazones en el dolor, sino que esperan con paciencia el «consuelo de Dios»; a los que «tienen hambre y sed de la justicia», los «buscadores de Dios» por los caminos de la verdad y del amor; a los «misericordiosos», los que ponen su corazón en las miserias humanas; a los «limpios de corazón», los que caminan sin hipocresías ni engaños; a los «pacíficos», los sembradores del bien; a los que «perseguidos», por su testimonio clarividente. ¡Hoy aclamamos sus vidas y proclamamos su santidad!

«Las Descalzas» de Aguilar (IV):
Génesis de su fundación

Sabemos que un Rodrigo de Varo –con toda probabilidad, el abuelo de nuestro fundador-, poseía unas casas linderas con la ermita de San Roque desde, al menos, el año de 1623, tal como se desprende de un contrato de arrendamiento localizado en los fondos notariales de la época, lo que deducimos que aquella morada era la casa familiar que heredaría el fundador del Monasterio como sucesor del mayorazgo.

Es más, en una revisión a los padrones municipales puede verificarse que, hacia 1651, la titular de estas casas principales en la calle Moralejo era su abuela, doña María de Carmona, mientras que en 1657 ya rezaba don Rodrigo de Varo y Antequera como responsable del inmueble; sin embargo, en el único registro censal que se conserva fechado antes de la fundación conventual, el de 1663, ya perdemos la pista de su nombre en esta calle.

Sea como fuere, la prueba que nos sacará de toda duda de la ubicación concreta del nuevo convento será la licencia que concedió doña Mariana Fernández de Córdoba Cardona y Aragón -en calidad de viuda del VI marqués de Priego (Luis Ignacio Fernández de Córdoba) y como madre/tutora de su hijo, Luis Mauricio- en favor de dicha fundación y conocedora de la noble causa de Rodrigo de Varo y Antequera, quien «ha deseado de sus propios bienes y rentas hacer una fundación en dicha villa de un convento de monjas carmelitas descalzas en sus propias casas que tiene en la calle Moralejo de frente de la ermita de San Roque»¸ toda vez que ha recabado las conformidades de las autoridades pertinentes, «ahora me pide se la dé yo como tal tutora del dicho mi hijo por ser suya la dicha villa y tocarle y pertenecerle el Patronato de las iglesias de sus estados y, asimismo, para que lo que a mí toca le dé licencia para poder introducir en el dicho convento la ermita dicha de San Roque ocupando para ello la parte de calle que está en medio de dicha ermita y sus casas…».

Precisamente, estas últimas líneas nos dan una idea más exacta de la ubicación de la antigua ermita, pues habla de un espacio resultante entre el pequeño templo y el inmueble de Varo, deduciendo que bien pudiera ser, más o menos, la ubicación actual que ocupa toda la parte de la parcela actual que discurre por el popular Llanito de Las Descalzas, calle Moralejo y calle San Roque.

Continuará…

San Telesforo

Realizado en óleo sobre lienzo a comienzos del siglo XVIII y ubicado en una de las pechinas del crucero, se representa a este santo mártir carmelita, que fue el papa número ocho de la Iglesia católica (años 125-136). Instituyó la celebración de tres misas el 25 de diciembre -de ahí la tripe Sagrada Forma- y mandó se cantara el himno «Gloria in excelsis Deo». Su fiesta es el 30 de enero.

SÍNODO DE LOS JÓVENES

SAMUEL MUÑOZ

«Soy un gran afortunado por ser cristiano»

Samuel Muñoz pertenece al GPS del grupo joven de la Pro-Hermandad de la O

¿Qué te animó a participar en el Sínodo de los Jóvenes de Córdoba?

Me animó el querer conocer mejor a Jesucristo a través del grupo joven de mi Pro-Hermandad de la O, en la parroquia dónde he recibido todos los sacramentos de iniciación cristiana.

Me llamó bastante la atención este proyecto y decidí formar parte de él para que después de toda la formación que recibamos pueda fructificar en la JMJ de Lisboa.

La formación para mí no fueron solo las fichas de trabajo, lo que yo aprendía con mi anterior párroco D. José Luis Camacho y el actual D. Adolfo Ariza era mucho más. Ambos me han ayudado a conocer la tarea pastoral que supone ser sacerdote y me han instruido en formación cofrade, teológica y espiritual.

¿Cómo trabaja tu GPS habitualmente?

Mi GPS está muy activo, la pandemia no nos ha frenado. Realizamos diversas actividades que permiten a otros jóvenes conocer a Dios, por ejemplo, adoraciones eucarísticas en las que aportamos nuestros testimonios y nuestro párroco meditaba con todos nosotros. También anualmente realizamos una peregrinación juntos, de hecho, recientemente nuestro GPS participó en la jornada de senderismo que el mismo Sínodo de los Jóvenes organizó. Esta jornada estuvo acompañada de cantos, catequesis y oración.

Esta actividad yo la destacaría como la mejor experiencia que hemos podido vivir dentro de nuestro GPS, igualmente nos ayudó a valorar más el mundo que Dios nos ha regalado gracias a la catequesis que yo mismo impartí junto a otro compañero.

¿Qué te parece esta iniciativa de la Diócesis para los jóvenes?

Me parece muy necesaria. Cada día que pasa me doy cuenta de que soy un gran afortunado por ser cristiano. En muchísimas ocasiones me paro a pensar en aquellos jóvenes que necesitan descubrir a Dios, me fijo en que algo se interpone entre el joven despiadado y el mismísimo Dios. Parece ser que en la actualidad importa muy poco el mensaje esencial que nos transmite el evangelio y sin embargo es precisamente un mensaje que, aunque tenga miles de años, aún sigue siendo aplicable a nuestra vida de hoy en día.

¿Qué puede aportar este Sínodo a tu vida de fe?

Felicidad, porque el poder pensar que en medio de este mundo que huye de los caminos que conducen a Dios, puedo encontrar más personas como yo con las que poder relacionarme y entablar una amistad de por vida, me llena de satisfacción.

¿Sientes que la Iglesia diocesana cuenta contigo?

Por supuesto que sí, ¿Qué haría un cristiano sin el apoyo de sacerdotes diocesanos, el obispo, seminaristas y catequistas? Necesitamos a toda la Iglesia diocesana para poder llegar un día juntos a la gran meta final, es decir, el cielo.