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La formación personalizada del maestro del FUTURO

By 28 de mayo de 2021Tema de la semana

«Queremos formar excelentes maestros católicos»

El centro de Magisterio “Sagrado Corazón” finaliza un curso donde la calidad educativa y la seguridad sanitaria del alumnado han compartido protagonismo. Con casi seis décadas de experiencia, este centro adscrito a la Universidad de Córdoba, ofrece los grados de Infantil y Primaria y un máster oficial de Neuropedagogía. Un profesorado con clara identidad cristiana y alumnos que se identifican plenamente con la naturaleza del centro hacen crecer curso a curso una oferta educativa de calidad. Su director adjunto repasa en esta entrevista como el edificio se ha provisto de todas las medidas necesarias para garantizar la presencialidad en las aulas también el próximo curso

Está a punto de finalizar un curso complicado, ¿cuáles han sido las medidas de seguridad aplicadas?

Se ha hecho una inversión considerable de más de cien mil euros para la adaptación de aulario, ampliación de wifi y dotación de pantallas. Eso ya está hecho, a la espera de las recomendaciones que nos den desde la Universidad de Córdoba, ya que somos centro adscrito. Mantendremos todas esas medidas porque lo más importante para nosotros es garantizar la total presencialidad en las clases, igual que hemos hecho durante el presente curso. Es una presencialidad que los alumnos demandan de manera considerable en las encuestas que hemos venido haciendo, en ellas un 95% prefiere la docencia en el aula, porque es su espacio habitual. A la espera de esas recomendaciones últimas de la Universidad de Córdoba, en las que pueda modificarse la distancia de seguridad, el aforo y otras cuestiones, vamos a mantener las mismas medidas porque han funcionado. No hemos tenido ningún caso de contagio dentro del aula, de  manera que seguiremos el protocolo que hemos venido aplicando.

Los alumnos valoran la capacitación profesional que obtienen con los grados ofrecidos en el Centro de Magisterio Sagrado Corazón y también la identidad del centro, ¿cómo se construye la identidad cristiana del alumno?

Se hace, en primer lugar, contando con un claustro de profesores muy cualificados que también tiene una marcada identidad cristiana y se manifiesta en el modo de tratar a los alumnos, en el modo de presentar las materias y asignaturas. Los dos pilares sobre los que asentamos esta propuesta educativa son una educación de excelencia, usando los últimos métodos pedagógicos y herramientas digitales aplicadas a la educación y, al mismo tiempo, esta identidad cristiana que es un plus como institución académica de la Iglesia. El éxito de nuestra propuesta es que los alumnos reciben una fantástica formación y al mismo tiempo esta identidad, en resumen, queremos formar excelentes maestros católicos.

¿Qué está pidiendo el sistema educativo para alejarlos de los malos datos que registra España en el contexto europeo?

Este es un amplio debate. Partimos de una constatación: la educación que parecía una cuestión resuelta sobre todo en los países desarrollados se ha vuelto problemática. La educación no “educa” lo que debiera y nos encontramos en una situación de crisis. Esta situación obliga a una revisión profunda del sistema educativo, no quedarnos en las periferias para potenciar lo que funciona y modificar lo que no funciona, y sabemos que no funciona. Señalaría dos aspectos, primero; plantearnos lo qué necesita la educación hoy. En mi opinión, lo que necesita es que la educación sea personalizadora, que sitúe a la persona en el centro y desde ahí poder diseñar las propuestas, programaciones y evolución. Al mismo tiempo, debemos plantearnos los fines de la educación porque hay un eclipse de la educación, los medios de la educación son muy importantes pero han ocupado el centro y creo que el problema de la educación no es de medios sino de fines. ¿Hacia dónde os dirigimos?¿qué queremos educar? ¿qué sujeto queremos educar? Este es un debate amplísimo pero exigiría una revisión profunda y no contentarnos. Estamos instalados en una inercia y no queremos cambiar nada, aunque sabemos que hay cosas que no funcionan, por eso es necesario aparcar los  prejuicios ideológicos que están detrás dela educación para poner en el centro a la persona.

“ES NECESARIO APARCAR LOS PREJUICIOS IDEOLÓGICOS QUE ESTÁN DETRÁS DE LA EDUCACIÓN PARA PONER EN EL CENTRO A LA PERSONA”

¿El maestro nace o se hace?

Creo que las dos cosas. Hay personas con cualidades innatas, dotados de vocación desde que nacen, pero el maestro se está haciendo continuamente. También tenemos casos de estudiantes que han llegado con cierta incertidumbre, porque no sabían si esa era su carrera; llegaban reticentes y con propósito de cambiar y, sin embargo, se les ha despertado la vocación cuando han visto las dinámicas de las clases o han comenzado las prácticas en los colegios se han dado cuenta de que se han ilusionado. Es decir, el maestro nace y se hace

“ALUMNOS QUE LLEGABAN RETICENTES HAN VISTO DESPERTAR SU VOCACIÓN CUANDO HAN COMENZADO LAS CLASES Y LAS PRÁCTICAS”

El Centro oferta becas a estudiantes con pocas posibilidades económicas, ¿de qué se trata?

Dentro de nuestro presupuesto contamos con una amplia partida de becas propias compatibles con las del ministerio. Estas ayudas se concretan en reducción de cuotas de enseñanza y becas de excelencia porque queremos premiar a los mejores expedientes de cada curso y de cada grado. Queremos recompensar ese trabajo. También tenemos una serie de becas de colaboración para que alumnos con recursos más limitados puedan hacer colaboraciones en biblioteca o fotocopiadora. Por otra parte, a través del instituto Idea de derechos de la infancia, unos veinticinco niños de barrios desfavorecidos de Córdoba van al Centro donde reciben clases de apoyo por parte de nuestros profesores y alumnos voluntarios. Este año, nos enorgullece mucho la beca creada íntegramente para un alumno del barrio de las Palmeras que estudia en el centro gracias a un convenio firmado con la Universidad de Córdoba. A su disposición se ha puesto también las herramientas que necesitas para el estudio: ordenadores y señal wiffi para poder seguir las clases. Esta beca social la hemos iniciado este curso y seguimos dispuestos a seguir ayudando a chicos de este perfil que lo puedan necesitar. Nuestro obispo, como presidente del Foro Osio, titular del centro, siempre está pendiente de la vida diaria del Centro de Magisterio y nos recomienda que cualquier chico que quiera estudia con nosotros no puede quedarse sin venir al centro y sin estudiar porque tenga problemas económicos. Hay que ayudarles y estamos encantados de hacerlo.

¿En qué consiste el proyecto de voluntariado por el que se atiende las necesidades educativas de niños de barrios desfavorecidos?

Dentro del Centro, el instituto Idea se dedica a apoyar las necesidades de niños en etapa escolar. Cada año se coordinan hasta cuarenta niños de entre 8 a 14 años que acuden al centro y están bajo la tutela de profesorado voluntario y un grupo de alumnos que también colaboran como voluntarios, un experiencia que además les sirve como prácticas porque se hacen grupos, se les acompaña, se les explican las tareas y clases del día siguiente. Queremos que tengan un espacio cada tarde para favorecer ese clima adecuado para el estudio.

María Luisa Barasona

«El buen maestro es el que enseña de corazón»

María Luisa Barasona es profesora en “Sagrado Corazón” desde 2011, donde imparte la asignatura de Matemáticas y didácticas asociadas en los grados de infantil y primaria. Como valor del centro universitario destaca la “formación integral de la persona, uniendo el factor académico, humano y cristiano”, algo que consigue trabajando día a día con los alumnos de forma directa y dando un trato individual, personalizado, haciéndoles ver que cada uno es único.

La vocación de esta profesora es transmitir a los alumnos “valores sólidos que les ayudarán en el futuro cuando sean maestros”, unos valores que mucho tienen que ver con la alegría, la educación, el compañerismo, el trabajar en equipo, la responsabilidad, el respeto, el orden, el esfuerzo, la humildad y el servicio, asegura María Luisa; consciente de que el “sentido cristiano de la vida en el día a día” es el medio para que los alumnos crezcan y maduren “viendo la vida como un don de Dios”.

Para esta profesional de la docencia el mayor reto al que cada día se enfrenta es conseguir que “el alumno que empieza, cuando termine no sea un maestro más”. Para eso es necesario promover su ilusión y poner pasión en la elección de estudios. María Luisa Barasona persigue desvelar a los alumnos que el buen maestro no es solo el que enseña conocimientos, si no el que transmite valores humanos, cristianos y el que “enseña de Corazón”.

MARÍA DE LOS ÁNGELES SÁNCHEZ

“Sagrado Corazón es una familia, me siento querida”

Para María de los Ángeles Sánchez Montilla recibir la beca de excelencia, por tener uno de los cuatro mejores expedientes del Grado de Primaria, ha supuesto un motivo de satisfacción y alegría al ver que el trabajo diario y el esfuerzo se ve recompensado. Por eso “agradezco al Centro de Magisterio Sagrado Corazón  y al Obispo, don Demetrio, que se dedique un pequeño espacio a reconocer el trabajo y dedicación a nuestros estudios”. Dice  sentirse muy orgullosa de ser alumna del Centro porque,  “en él se crea un sentimiento de pertenencia, de familia que significa sentirse querida y acaba formando parte de tu corazón y de tu identidad para siempre”. María de los Ángeles Sánchez Montilla manifiesta su clara vocación de maestra y asegura que siente una felicidad profunda por dedicarse a aquello que le gusta, mientras subraya que “el mejor Maestro es Jesucristo que nos llama cada día a seguirle para intentar dar lo mejor de nosotros mismos”.

JESÚS CAMPOS ALUMNO BECADO POR EL CENTRO DE MAGISTERIO “SAGRADO CORAZÓN”

“El Centro de Magisterio me abrió las puertas”

Jesús Campos abandonó los estudios con trece años y cinco años más tarde comenzó a estudiar un grado medio y superior de Integración Social gracias a la orientación de trabajadores sociales de su barrio de Las Palmeras de Córdoba, uno de los barrios más pobres de España.

Tras comenzar este itinerario, quería acceder a la Universidad para realizar estudios de educación social, algo que para él resultaba inalcanzable. Fue entonces cuando “Jesús, el director adjunto del Centro de Magisterio me abrió las puertas” a través de una beca social habilitada para personas con dificultades económicas. Allí encontró grados con “asignaturas comunes con educación social” mientras sigue motivado por ser educador social al tiempo que completa un año “rarillo por el covid” en el Centro de Magisterio.

MIGUEL ANGEL MARTINEZ DALMAU

«El amor al alumno es elemento esencial en la vocación del maestro»

El profesor Miguel Ángel Martínez Dalmau imparte cuatro asignaturas del ámbito de Religión Católica desde el año 2017. Es el encargado enseñar Pedagogía de la asignatura de Religión y también Iglesia, Moral y Sacramentos, por eso entiende la educación como algo que “está en el corazón de la misión de la Iglesia”, una pertenencia estrecha que da respuesta a todas las dimensiones de la persona, aquella que es mucho más que instruir, aquella que enseña “a ser “ y a ser-con, es decir a convivir.

Para él, esta es la razón de ser del Centro de Magisterio Sagrado Corazón: ofrecer una enseñanza de calidad para formar maestros, educadores, “pastores del ser “ los llamaba Martin Heidegger.  El humanismo cristiano es el que articula todos los valores que rigen en el centro de Magisterio “Sagrado Corazón” por eso para Miguel Ángel el itinerario de los alumnos aquí “es una formación basada en la experiencia fundante del amor y en la dignidad infinita de la persona” y cita “Me ensañarás el sendero de la vida” para formar a educadores que “empujen” a las nuevas generaciones hacia una vida plena.

La identidad cristiana del centro proporciona un enfoque integrador del trabajo de toda la comunidad académica, que en su totalidad se ve motivada y estimulada a la luz de la fe, según la experiencia de este profesor. De ahí que el alumno del Centro Sagrado Corazón se perciba y sienta como individuo, como persona, que es acompañado y ayudado en su preciosa tarea de llegar a ser maestro, afirma Martínez Dalmau, que añade : “nuestro mayor reto, es desde el más escrupuloso respeto a la libertad religiosa,  formar  maestros según el corazón de Jesucristo. “El relativismo es antagónico a la educación”, continúa el profesor: “si todo vale, si todo es relativo, ¿qué es merecedor de ser enseñado y aprendido?”.

“La felicidad de la persona es directamente proporcional a la calidad de su amor”, finaliza Miguel ,por eso también en la docencia, como García Morente, habla de “amor pedagógico”, para afirmar que el amor al alumno es elemento esencial en la vocación del maestro.

INMACULADA SACO

«Hay algo capaz de cambiarlo todo: “una mirada llena de estima hacia nuestro alumnado”»

Inmaculada Saco es profesora de Psicología de la Educación y del Desarrollo en el Centro de Magisterio “Sagrado Corazón” donde trabaja desde el año 2007 y tiene muy presente en su tarea docente la propuesta del Papa Francisco en el mensaje para el lanzamiento del Pacto Educativo del 12 de septiembre de 2019. Para esta profesora que también ha impartido psicología de la personalidad y de la Salud, “el Centro de Magisterio Sagrado Corazón apuesta por renovar la pasión por una educación abierta, capaz de un diálogo y una escucha comprensiva y constructiva”. Inmaculada Saco sabe que “vivimos en una sociedad escéptica y herida por las dificultades que parecen vencer” pero para ella, ser maestro hoy en día aparece a los ojos de todos como una vocación difícil, sin embargo, para ella “la experiencia nos demuestra año tras año que, hay algo capaz de cambiarlo todo, “una mirada llena de estima hacia nuestro alumnado”, esto es más eficaz que cualquier otra cosa.

Esta profesora, al enseñar las distintas asignaturas que componen el currículum de Magisterio, “intentamos comunicar el significado de la vida, de cada cosa que enseñamos, uniendo lo que se enseña con la realidad en su totalidad”.

En el Centro de Magisterio “Sagrado Corazón” no solo se transmiten contenidos actualizados sobre didáctica o nuevas metodologías, sino que “intentamos transmitirles que el ideal cristiano es el motor para todo lo que se estudia y se trabaja”, explica Inmaculada. Esta certeza “nos lleva a abrazarlo todo, a valorar cada cosa y a cada persona, descubriendo que cada uno es siempre más grande que sus límites y sus errores, que es un misterio y un regalo. Intentamos no limitarnos a dar lecciones, sino contagiar esa manera de educar”

El reto mayor como profesora al que se enfrenta a la hora de formar a maestros es el de acompañarlos en el descubrimiento de su yo verdadero, del valor infinito que tienen como personas, hacerles conscientes de la belleza de ser maestros, transmitirles la pasión por su propia vida, por su destino y por el de sus futuros alumnos, convencerles de que en esta comunicación de sí mismos en la educación de sus futuros alumnos, se juega su felicidad. Una tarea exigente que “será más cansado, a veces agotador, pero será la posibilidad de estar contentos cada día, de disfrutar, aprender de sus alumnos y vivir con la satisfacción de ver que ellos crecen felices”.