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“Los mártires son un ejemplo de cómo se ama hasta la muerte perdonando”

By 1 de octubre de 2021Tema de la semana

El obispo de Córdoba, monseñor Demetrio Fernández, el director del Secretariado Diocesano para las Causas de los Santos, Miguel Varona, y el postulador de la fase romana de la causa de Beatificación de 127 mártires de la persecución religiosa de la Diócesis de Córdoba entre 1936 y 1939, Fray Alfonso Ramírez, O.F.M.cap., han presentado todos los actos de esta celebración, en especial la ceremonia de beatificación que tendrá lugar en la Mezquita-Catedral de Córdoba, el día 16 de octubre, a las 11:00 horas.

El obispo de Córdoba, monseñor Demetrio Fernández, ha comenzado su intervención asegurando que el 16 de octubre la Diócesis va a vivir un acontecimiento “muy grande” tanto por la poca frecuencia de estos actos como por el número de los afectados, y por el rango de la celebración.

“Es un acontecimiento que se hace con la autoridad y por delegación del Papa Francisco” ha explicado

Ese día la Diócesis conocerá un acto directo del Santo Padre sobre su historia, es por tanto “un momento de fuerte comunión eclesial con la Iglesia universal, la Iglesia celestial y con la Iglesia terrena” ha asegurado el Pastor de la Diócesis. El prelado ha querido también subrayar que “no estamos en la guerra, estamos en la glorificación de los que han amado a Jesucristo”. Con perspectiva cristiana, el Obispo ha recordado que “los mártires son hombres y mujeres de carne y hueso como nosotros que han sabido amar como a todos nos gustaría, son ejemplo de un amor que ha incluido el perdón a aquellos que los estaban matando”.

Miguel Varona, Postulador diocesano de la Causa, ha explicado las fases de trabajo que se han llevado a cabo para alcanzar la Beatificación de estos 127 mártires. Hay que partir de la “fama de martirio”, es decir, el pueblo de Dios tiene conciencia de que ha habido hombres y mujeres que han muerto “por odio a la fe”. La Beatificación tiene dos fases, la diocesana y la romana. Durante la primera se interrogaron a 315 testigos que aportaron más de 600 declaraciones, todo ello unido a los documentos recopilados supusieron que el volumen de la causa superara los dieciséis mil folios, que posteriormente fueron entregados en Roma, dando así por terminada la primera fase.

De explicar las partes de la fase romana se ha encargado Fray Alfonso Ramírez, Postulador romano de la Causa. Ha reconocido que estaban ante una causa laboriosa por el volumen de la misma. En esta fase, el martirio tiene que analizarse en su vertiente material y formal, es decir, el hilo conductor que demuestra que la persona acepta la muerte perdonando, y el perseguidor lo hace “por odio a la fe”.

La beatificación en cifras

La beatificación de 127 mártires de la persecución religiosa en España entre 1936 y 1939 representa el reconocimiento de la Iglesia Universal a las personas que no renunciaron a su fe y a aquellos que llegaron a proclamar su adhesión a Cristo en el momento del martirio.

En la Diócesis de Córdoba, igual que en otras partes de España, el testimonio de fe de la comunidad cristiana es muy abundante durante la primera mitad del siglo XX. Esta causa de beatificación, que culmina el día 16 de octubre, acoge a 115 hombres y 12 mujeres que murieron con fama de santidad por defender sus principios cristianos y morir perdonando a sus verdugos.

El mayor número de personas martirizadas fueron sacerdotes y laicos: 79 sacerdotes y 39 laicos, junto a ellos 5 seminaristas, 3 religiosos y una religiosa serán beatificados en la causa de santidad de “Juan Elías Medina y 126 compañeros más”.

Entre los mártires de la persecución religiosa en la diócesis de Córdoba se encuentran personas de entre 15 y 88 años. El mayor número de fallecidos tenía edades comprendidas entre los 30 y 40 años, un total de veintiocho; cuatro menores de 20 años y trece entre 20 y 30  años. Entre los 40 y 88 años de edad murieron defendiendo su fe ochenta y dos personas.

La geografía martirial de esta causa de beatificación se extiende por las provincias de Córdoba, Jaén, Málaga, Ciudad Real, Valencia, Madrid y Badajoz. En la Diócesis de Córdoba, las poblaciones de Puente Genil, Posadas y Cañete de las Torres fueron las más castigadas. En la localidad pontanesa fallecieron 14 personas, mientras que Posadas sufrió la muerte de 8 vecinos y Cañete de las Torres de 7 de ellos.

Diocesanos de Córdoba murieron fuera de Andalucía a causa de su fe entre 1936 y 1939. Localidades pacenses como Granja de Torrehermosa o pueblos de Jaén o Ciudad Real fueron testigos de la muerte de 28 de los 127 mártires que el día 16 de octubre serán beatificados.  

«Por la fe en el Padre no cabe lugar para cultivar un odio que levanta muros»

Fray Joaquín Zurera O.F.M. ha conocido el martirio de sus hermanos Buenaventura Rodríguez, José Roig Llorca y Domingo Montoya a través del libro “Dolor y Triunfo “del padre Aracil, que en 1944 dejó impresa la crónica de su martirio y la quema del convento e Iglesia de Puente Genil. Los mártires Franciscanos siempre han estado presentes en la oración y en la memoria de sus hermanos de congregación, generación tras generación. Ahora, muy cerca ya de la beatificación de los tres religiosos, sus vidas martirizadas son motivo de alegría fraterna por “poder contar con nuevos intercesores que han llevado a término su consagración al Señor en la forma de vida franciscana”

¿Cómo se le ha transmitido a usted la historia del martirio de los tres mártires de su congregación? ¿Cómo se ha hablado en su Provincia de lo ocurrido a lo largo de todos estos años?

El tema del martirio de los hermanos de Puente Genil, pertenecientes a la que fue Provincia de Granada de Ntra. Sra. de Regla, quedó recogida por el P. Aracil (q.e.p.d.) en su libro Dolor y Triunfo, del año 1944. Así esta memoria de los mártires ha hecho posible que los hermanos, desde su periodo de formación, pudieran acercarse a tener conocimiento de los hermanos que durante aquella persecución religiosa del siglo XX sellaron su fe derramando la sangre por confesar a quien era la razón de su consagración. Precisamente aquí se recoge todo el martirio y la situación vivida de la quema del convento y de la iglesia de Puente Genil.

Además, en la oración de la tarde se tenía el recuerdo de los hermanos de la Provincia fallecidos, por lo que anualmente se recordaba su memoria y se releía el proceso vivido.

Asimismo, en el santuario de Ntra. Sra. de Regla, en el cancel de entrada, está el elenco de los hermanos en una lápida de mármol. Entre todos los hermanos que ahí aparecen, están los tres hermanos del convento de Puente Genil.

La memoria de estos hermanos ha quedado también presente a través de los hermanos más mayores de la Provincia.  En ocasiones, cuando llegaba el día de su martirio, surgía la posibilidad de preguntar a estos hermanos por el recuerdo que tenían de aquella situación dolorosa vivida.

Ciertamente, a los que hemos llegado más tarde, el recuerdo ha sido marcado por la curiosidad de conocer el martirio y por el recuerdo anual de su memoria.

La beatificación de los hermanos del convento de Fuente Obejuna sirvió también para traer a la mente el recuerdo de estos hermanos que también en la diócesis de Córdoba confesaron valientemente su fe.

El perdón explica el gozo de esta beatificación, ¿cómo aprendieron a perdonar ustedes?

El carisma franciscano ya en sí lleva marcada la dimensión de ser portadores de reconciliación entre los hombres y con todo lo creado, ser instrumentos de paz y reconciliación no simplemente con palabras, sino que requiere una actitud interior que sane y cure heridas. Por eso, por esa fe en el Padre de las misericordias, por ese regalo de ser hijos del mismo Padre y vinculados por la relación fraterna de sentirnos hermanos de todo lo creado, no cabe lugar para cultivar un odio que levanta muros, sino tender puentes para que, más allá del odio que sesga vidas, podamos sentirnos y vivirnos como hermanos, confiando en quien por nosotros abrazó la Cruz y soportó el mal para salvación de todos.

¿Qué significado tiene para usted y su provincia la beatificación de los tres mártires el próximo 16 de octubre en la Catedral de Córdoba?

Es motivo de alegría el poder contar con nuevos intercesores que han llevado a término su consagración al Señor en la forma de vida franciscana, ofreciendo sus vidas sin titubear en la fe que habían recibido y predicado con su presencia en los lugares donde la obediencia los fue llamando, hasta llegar a formar parte de aquella fraternidad de Puente Genil a la que se le pidió ofrecer la vida de tres de los hermanos que conformaban la presencia franciscana en Puente Genil.

¿Qué recuerdo guarda su congregación con más cariño de las personas martirizadas? (algún objeto, escrito, fotografía, ropa…)

En el caso de los hermanos de Puente Genil, de dos de ellos no se conserva ninguno de sus restos; sólo de fr. José Roig Llorca, de quien sus restos primero estuvieron en el convento de Estepa y posteriormente se llevaron al Santuario de Regla en Chipiona para que allí fueran colocados en un lugar digno a la espera del reconocimiento de la Iglesia de su entrega.

«Fue una persona que siguió el ejemplo de Cristo»

Maribel Montoya Campo ha vivido siempre con respeto y admiración el recuerdo que su familia le ha transmitido de su tío Domingo Montoya Eloraza, franciscano fallecido en Puente Genil junto a Buenaventura Rodríguez y José Roig Llorca. “La familia siempre ha tenido muy claro que el odio tiene consecuencias negativas para las personas y causa mucho sufrimiento a la sociedad”, explica Maribel que mira la historia para afianzar su afirmación.

Una familia muy orgullosa de su tío, al que recuerdan como “como una persona que siguió el ejemplo de Cristo y dio su vida por defender su condición de religioso”. Maribel Montoya Campo abunda en la resistencia al odio cuando se le pregunta por cómo aprendieron a perdonar en casa, para ella, “el odio y el no saber perdonar solo trae guerras y miseria para la sociedad, por eso tenemos que trasmitir valores y respecto por los demás y es lo que mí familia nos ha trasmitido”.

Ese sentido de concordia ha atraído la paz también para las siguientes generaciones y “al primer varón de la familia que nació después del martirio del Padre Domingo se le puso de nombre Antonio Domingo y nuestro hermano mayor Domingo Luis”. Una memoria jalonada de gestos sencillos como el recuerdo de su padre, Ángel Montoya, también fallecido, que tuvo siete hermanas y mantenía correspondencia con dos monjas clarisas del convento de Sanlúcar de Barrameda, también hermanas de nuestro su tío mártir y a las cuales visitaban.

La presencia del padre Domingo ha sido una constante en la familia Montoya Campos. En el comedor familiar nunca faltó la fotografía, con sotana de su tío franciscano: “Aquí sólo hemos oído hablar del pobre tío (Ya quisiéramos estar todos donde está él) con todo el cariño. Ahora, cuando la vida se nos ponga triste, ya tenemos a alguien que nos eche una mano”.

«Córdoba Diócesis Martirial»

13 de octubre a las 19:00h Palacio Episcopal

“La Iglesia es martirial. Por eso, también nuestra diócesis es martirial”, esta es la certeza sobre la que girará la intervención de Jesús Daniel Alonso, director del Secretariado Diocesano de Patrimonio, en la mesa redonda que sigue a la conferencia de monseñor Juan Antonio Martínez Camino el próximo 13 de octubre en Córdoba. Una interesante convocatoria en torno a la persecución religiosa en España. Como explica Jesús Daniel Alonso, no conocemos los orígenes del cristianismo en Córdoba, pero sí sabemos que pronto, como en todo el orbe cristiano, en nuestra tierra se dio testimonio de esa fe. Según el canónigo de la Catedral de Córdoba, “el obispo Osio narra en primera persona cómo fue perseguido, y Prudencio transmite los nombres de nuestros primeros mártires conocidos: Acisclo, Zoilo y las tres Coronas, documentados también por la inscripción de San Pedro. Entonces, ¿Cuándo llegó Santa Victoria?”, se pregunta.

En su intervención, Jesús Daniel, aportará sus conocimientos en torno a las consecuencias para la comunidad del dominio musulmán, una larga lista de nombres vino a ratificar la realidad martirial de Córdoba: “¿Mártires voluntarios? ¿suicidas? Fueron hombres y mujeres, ancianos, jóvenes y algunos casi niños; sacerdotes, monjes y monjas, laicos casados y solteros; cordobeses y foráneos, civiles y soldados, algunos denunciados por sus familiares por haberse convertido al cristianismo, otros, personas cultas… ¿No será ingenuo o malintencionado reducirlos a un simple grupo de fanáticos?”. El ponente continuará avanzando en la progresión del martirio a lo largo de la historia hasta contemplar la figura de San Juan Pablo II, que afirmaba que, «en nuestro siglo han vuelto los mártires».

La redacción de la Positio

Alfonso Ramírez Peralbo, Ofmcap. Es el postulador de la Causa de Beatificación de los 127 mártires de la persecución religiosa en España que serán beatificados en la Catedral de Córdoba el próximo día 16 de octubre participa. Fray Alfonso Peralbo participará en la mesa redonda con el nombre “Córdoba Diócesis martirial”. En esta comparecencia acercará a los asistentes al proceso de redacción de la Positio y explicará cómo los más de 16.100 folios que “muchos vieron sellar y lacrar en la Clausura del Proceso en la catedral el 15 de septiembre de 2012, quedaron reducidos a 49 volúmenes”, una vez que la Causa fue abierta oficialmente en la Congregación de las Causas de los Santos.

Fray Alfonso explicará el método de trabajo seguido para redactar la Positio, palabra técnica que recibe el volumen o los volúmenes a que queda reducido el material que se publica. Un documento que está bajo la dirección de un Relator, para su estudio, seguido de Historiadores, Teólogos y al final por la Ordinaria de Cardenales y Obispos.

+Info

  • Lugar. Salón de Actos del Palacio Episcopal de Córdoba. C/Torrijos, 12
  • Hora: 19:00h.