NUEVAS MEDIDAS ESTABLECIDAS POR LA JUNTA DE ANDALUCÍA

By 13 de noviembre de 2020Tema de la semana

Los templos mantendrán su actividad hasta las 22:00 horas

Las parroquias continuarán con sus actos litúrgicos y reuniones formativas con una limitación de aforo del 30%, a excepción de las localidades del Distrito sanitario “Córdoba Norte”

El Boletín Oficial de la Junta de Andalucía (BOJA Extraordinario nº 77, de 8 de noviembre de 2020) dio a conocer esta semana las nuevas medidas y restricciones establecidas para frenar la elevada tasa de contagios que se está produciendo en las distintas ciudades andaluzas. En el marco de esas medidas y habiendo hecho las consultas pertinentes, el Obispado de Córdoba ha querido informar a los fieles que las parroquias seguirán celebrando actos litúrgicos y reuniones formativas (catequesis, grupos, cofradías, etc,) hasta las 22:00 horas, únicamente habrá una limitación de aforo del 30 %  al estar en nivel de alerta 4, a excepción de las localidades del Distrito sanitario “Córdoba Norte”, que tienen una limitación de aforo del 50 %, debido a que el nivel de alerta en ellas es 3.

Asimismo, se recuerda a los fieles que continua la obligación del precepto dominical, del que puede dispensar el párroco (c. 1245 CIC), o del que puede sentirse dispensada toda persona legítimamente impedida. En este sentido, el Obispado alienta a los fieles al cumplimiento estricto de la normativa como colaboradores con las autoridades competentes con el fin de evitar la propagación del virus.

Nuevo horario del Adoremus y ANE

Por su parte, la Delegación de Juventud y Adoración Nocturna han modificado nuevamente su horario para adaptarse a las nuevas medidas publicadas en el BOJA. La cita de los jóvenes cada jueves en la parroquia del Salvador y Santo Domingo de Silos (La Compañía) cambia de horario, a partir de ahora será de 20:30 a 21:30 horas. La eucaristía previa se suprime y solamente de expondrá el Santísimo.

Por su parte, los miembros de Adoración Nocturna tendrán que reestructurar los horarios para terminar antes de las diez de la noche, horario actual del conocido “toque de queda”. Los adoradores tendrán flexibilidad para citarse obedeciendo a la nueva normativa horaria impuesta por la Junta de Andalucía.

La eucaristía, una necesidad ante todo

La Iglesia ahora más que nunca tiene que permanecer de parte del hombre desde Dios, atendiendo especialmente a los que sufren, a los que estén enfermos, a quien necesite los tesoros de ella para vivir su enfermedad o su preparación para el cielo. La Iglesia ahora más que nunca tiene que seguir en primera línea de batalla

La eucaristía es necesaria para vivir. Con confinamiento y sin confinamiento, muchas personas son conscientes que su vida depende de ella y desde que se iniciara la pandemia, no han faltado a la misa diaria en sus parroquias.

“Igual que salía para comprar y cubrir mis necesidades básicas, seguía acudiendo a mi parroquia puesto que para mí el encuentro con el Señor es una necesidad”, asegura Araceli Luna, feligresa de la parroquia de San Andrés. Araceli tiene muy claro lo importante que es cumplir con todas las medidas higiénico-sanitarias, por ello considera que, siendo responsable, no podía dejar de acudir a su parroquia, a celebrar la eucaristía y a acompañar a su párroco. “No me planteé nunca dejar de ir a misa, más aún cuando pensaba en la soledad que debía sentir mi párroco en esa iglesia vacía, sin fieles; por ello, si yo podía aportar algo y acompañarlo quería hacerlo”, asegura.

personas puedan participar en la eucaristía como ha ocurrido en numerosas parroquias. María Victoria Collado, feligresa de la Real Iglesia de San Pablo, es una de tantos fieles que esperan que pronto las parroquias vuelvan a estar llenas o al menos al 50%, “por el bien de tantas personas que necesitan encontrarse con Dios cada día”. “Estamos viviendo un tiempo de Incertidumbre, especialmente las personas mayores por el esfuerzo que les supone ir a misa diariamente y adaptarse a la nueva normativa,

pero somos conscientes que la Iglesia es un lugar seguro, donde se cumple estrictamente la normativa que se nos ha dado”, asegura María Victoria, al tiempo que anhela ver su parroquia llena de fieles y sin la tristeza que nos envuelve actualmente.

Desde el inicio del confinamiento, obispos, sacerdotes, religiosas y laicos han puesto en marcha miles de iniciativas para hacer frente a esta pandemia.

Lugares de la Iglesia que se han convertido en improvisados albergues para personas sin techo o para acoger a enfermos, comedores sociales al límite para ofrecer alimento a miles de familias necesitadas o sacudidas por esta situación, organismos eclesiales que se han tenido que reinventar para llegar a quien
más lo necesita y templos adaptados a las nuevas medidas higiénico-sanitarias. La creatividad en estos meses ha llegado a límites insospechados sin perder nunca el centro de la vida cristiana, la eucaristía.