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“Punto y Seguimos. La vida puede más”, la exposición que refleja el drama de la trata de personas

By 9 de septiembre de 2021Tema de la semana

Visibilidad para un drama desconocido

La Exposición, con el nombre “Punto y Seguimos. La vida puede más”, quiere poner en evidencia a través de este proyecto fotográfico la realidad de la trata de personas narrada en primera personas para visibilizar y sensibilizar a la sociedad ante esta situación de abuso y explotación de personas.

La muestra, que es visitable del 6 al 26 de septiembre en el Patio de los Naranjos de la Mezquita –Catedral de Córdoba, presenta tres líneas argumentales. De un lado, ofrece fotografías el drama vivido por las personas que han sufrido la situación de trata, de otro quiere reflejar la esperanza de una vida libre de explotación y también ofrece las imágenes que reflejan la implicación de la Iglesia y la sociedad en general con las víctimas.

Las fotografías están acompañadas de palabras de las personas que han sido víctimas de la trata, pasmadas en frases que acompañan las imágenes. Con esta partición de las personas con nombres ficticios para no desvelar su identidad, se pretende construir un relato en imágenes haciendo partícipes a los protagonistas.

El autor de las fotos es Fernando Mármol Hueso, quien ha dedicado su tiempo, esfuerzo y cualidades tanto para la realización de las fotos como a su posterior montaje. Fernando es arquitecto de profesión y gran aficionado a la fotografía.

"La fe libera y dignifica a la persona "

Durante el acto de apertura de la exposición «Punto y Seguimos. La vida puede más», el Obispo de Córdoba, monseñor Demetrio Fernández, se ha dirigió a los asistentes asegurando que la fe que dignifica y transforma hace que «desde nuestra pertenencia a la Iglesia sintamos la urgencia de salir al encuentro de las personas que viven la esclavitud por la explotación laboral o sexual y que son víctimas del egoísmo de los más poderosos».  El prelado recordaba como el Papa Francisco nos está siempre señalando el camino para el encuentro con los descartados, «personas que son engañadas, llevadas de un lugar a otro con fines desconocidos para ellos», por eso la Jornada Mundial de las Migraciones tiene esta exposición como prólogo. En su alocución, monseñor Demetrio  Fernández, quiso resaltar la labor de las hermanas Adoratrices en el campo de las personas que han sido víctimas de trata,  un servicio que es fruto del carisma de su fundadora, Santa Micaela María, que encontró en la eucaristía la «motivación profunda» para ir al encuentro de las víctimas de explotación en el siglo XIX.

"La trata de seres humanos es una forma moderna de esclavitud"

Por su parte, la hermana adoratriz Aurelia Agredano, afirmó en su intervención que «la trata de seres humanos es una forma moderna de esclavitud» y un negocio que mueve millones de euros que atenta contra la dignidad humana, al tiempo que sentenció que «las personas no se consumen, ni se compran ni se venden». Al finalizar el acto, el delegado diocesano de Migraciones, Manuel Vida, ha invitado a los asistentes a girar una visita a la exposición y firmar en un libro disponible a la entrada de la muestra donde cada persona puede dejar escrito la impresión causada al contemplar las 41 imágenes y cuatro paneles de texto que la componen.

¿Qué es la trata de personas?

Según datos de la Comisión Episcopal de Migraciones, la trata de personas representa un negocio que mueve millones de euros, el segundo a nivel mundial después del tráfico de armas. Esta forma de explotación somete a miles de personas a situaciones de esclavitud que atentan contra su dignidad y vulnera derechos fundamentales. Cada año son captados hombres y mujeres en sus países de origen para ser sometidos a explotación sexual, laboral, tráfico de órganos o matrimonios forzados.

Horarios de visita

Lunes a Viernes de 10:00h a 14:00h y de 16:00 a 19:00h por la tarde.
Sábados de 10:00h a 19:00h.
Domingos y festivos de 8:30 a 11:30h y de 16:00 a 19:00h por la tarde.

Entrevista a María Francisca Sánchez

directora del Departamento de trata de personas y del Secretariado de la Subcomisión Episcopal para Migraciones y Movilidad Humana

“La trata genera tanto dinero como el tráfico de armas o drogas”

¿Quién o quiénes imponen el silencio y el desconocimiento social sobre la trata de personas?

Uno de los objetivos de la exposición y de nuestro departamento es visibilizar esta realidad invisibilizada. Hay un propósito para que no se conozca porque sobre todo es un negocio y un delito y un negocio tipificado en el código penal. La trata de personas mueve muchísimo dinero, equiparable al tráfico de drogas o al tráfico de armas, el dinero es poder y lo que mueve a personas a que esto se sostenga y mantenga.

¿Qué es la trata de personas?

Consiste en la captación de personas,  generalmente en situación de vulnerabilidad, procedentes de países empobrecidos que son captadas mediante engaños y sacadas de sus países de origen. Son captadas mediante engaño y abuso para ser trasladada a países de destino donde se les va a explotar de una manera u otra.

Uno de los modos de explotación es la sexual, pero hay otros fines de explotación a través de la explotación laboral, el ejercicio de la mendicidad, matrimonios forzados, tráfico de órganos e incluso para la comisión de delitos. Es un negocio trasnacional que implica a varios países, -origen, tránsito y destino, generalmente- aunque también vemos como aumenta la trata interna, incluso dentro de nuestro propio país. Hay casos de mujeres con entornos normalizados que han sido víctima de la trata por haber sido engañadas por sus familiares.

¿Qué papel desempeña la Iglesia?

Tiene varios papeles, uno d ellos es el acompañamiento, algo que hacemos a través de las congregaciones que acoge e integra a las víctimas. Tiene un papel de denuncia y concienciación. El Papa Francisco nos dice que vivimos en el tiempo de la indiferencia, y si no conocemos las realidades no podemos posicionarnos. Si un problema no se conoce no se puede combatir, y si sus causas son desconocidas, tampoco se pueden prevenir. Tenemos la obligación de denunciar todas las estructuras que lo propician y acompañar a las víctimas

Hay un espacio para la esperanza en esta exposición

Cuando nos planteamos hacer esta exposición quisimos hacerlo desde una visión positiva y en clave de esperanza. No pretendemos mostrar un drama por mostrarlo, sino indicar que de ese drama se sale con la implicación de muchas personas, de proyectos y acompañando a las víctimas. Hemos intentado que la parte de la esperanza sea más amplia que las otras dos partesde la muestra, dedicadas al drama y a la indiferencia social. Nos parece fundamental trasmitir esperanza y decirles a las víctimas que hay futuro. La exposición se articula en tres líneas fundamentales. El drama está expresado en fotografías y frases de ellas mismas sobre cómo se han sentido durante el tiempo de explotación. Por otra parte, la indiferencia social quiere plasmarse a través de fotos que expresan como creen las víctimas que las mira la sociedad y cómo se sienten. Y la esperanza.

¿Cuál es el camino de vuelta? ¿qué porcentaje de personas consigue regresar a la normalidad?

No me atrevo a dar un porcentaje, es complicado, precisamente por ser un problema que no se conoce, solo se tiene una estimación. Se habla de que es detectada una de cada veinte víctimas, pero no se sabe la dimensión exacta. Son pocas las personas detectadas e identificadas porque las propias víctimas se ven en una situación de amenaza y opresión que es difícil salir de ahí. Las cifras del Ministerio de Interior son pequeñas en cuanto a personas identificadas que puedan acceder a los recursos. También, dentro de los proyectos hay personas que salen y otras que se quedan por el camino.

¿Cuál es el proceso de sanación para estas personas que dejan atrás la esclavitud?

Es a través de un acompañamiento que empieza por la recuperación de la propia persona, que llega rota y deteriorada. Es un acompañamiento a todos los niveles emocional, psicológico, etc. Además hay que ofrecerle instrumentos para su capacitación laboral para rehacer sus vidas.